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PATRIMONIO RELIGIOSO

Aran, con un tabernáculo gótico único

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Lo que tenía que ser una simple operación de limpieza de un espacio secundario en la iglesia de Sant Maria de Cap d’Aran, en el pueblo de Tredòs, en Naut Aran, acabó con el descubrimiento de una pieza artística única en Catalunya, unos fragmentos de un tabernáculo policromado de época gótica, datado a finales del siglo XIII o principios del XIV. La historia de este hallazgo, que tuvo lugar en enero de 2014, y de su posterior identificación y restauración, ha aparecido publicada en el último número de la revista especializada Lambard. Estudis d’art medieval, vinculada al Institut d’Estudis Catalans. Se trata de un trabajo firmado por Elisa Ros, técnica de patrimonio del Conselh Generau d’Aran; María José Gracia, restauradora que se ha encargado de esta pieza bajo la dirección del Centre de Restauració de Béns Mobles de la Generalitat; y el historiador del arte y conservador del Museu de Lleida Alberto Velasco. Ros explicó a SEGRE que el descubrimiento se produjo en unas pequeñas habitaciones situadas bajo el coro de la iglesia, que antiguamente servían de granero para almacenar el trigo procedente del diezmo, un impuesto eclesiástico medieval. “Estábamos buscando los palos de un crucifijo que habíamos visto en foto en la iglesia. Pensamos que podían encontrarse en este espacio que, con el tiempo, se había llenado de trastos. Y cuando nos pusimos a limpiarlo, apareció esta pieza gótica”. No se trataba de un retablo sin más. Alberto Velasco lo califica de “excepcional”, como un “eslabón perdido” entre los frontales con los que se comenzó a decorar la parte baja de los altares y los grandes retablos góticos que acabaron luciendo en la zona del presbiterio. Los 21 fragmentos que pudieron rescatarse suponen un 50% de lo que sería el tabernáculo original, un mueble con un plafón central y unas tablas laterales que cerraban el conjunto a modo de armario, que se situaba sobre el altar. “Se trata de un modelo que se conoce en diversos puntos de Europa y España, pero en Catalunya no se había documentado hasta ahora”, aseguró Velasco.

El hallazgo se completó con una segunda ‘parte’ también del todo singular. La escultura que albergaba este tabernáculo ha podido identificarse en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, donde ingresó en 1932 procedente de la colección arte Plandiura, gracias a la ‘huella’ dejada en el mueble. Se trata de un santo diácono originario de Tredòs, que coincide en forma y tamaño con la silueta perfilada en el plafón central del tabernáculo. Es una escultura realizada en el taller de San Bertran de Comenge, la diócesis medieval francesa a la que pertenecía Tredòs. Tras la restauración, financiada entre el Conselh Generau y la Generalitat, la idea es presentar el mueble al público en una exposición en Santa Maria de Cap d’Aran. “Posiblemente esta próxima primavera podremos inaugurar la muestra, con el mueble ‘completado’ con unas tablas neutras y con alguna proyección o fotografía de la escultura”, señaló Elisa Ros.

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