Pertenecer a Lleida o a Barcelona: el pueblo leridano en el que sus vecinos votan el domingo si cambian de provincia
El ayuntamiento defiende que el cambio es "clave" para garantizar el futuro de la localidad, pero respetará el resultado de la consulta

El municipio de Gósol, de poco más de 200 habitantes, es lo único de la comarca del Berguedà que pertenece a la provincia de Lleida.
Gósol celebra este domingo una consulta para decidir si deja de pertenecer a la provincia de Lleida y se incorpora a la de Barcelona. Con poco más de 200 habitantes, Gósol es el único municipio del Berguedà que pertenece a la provincia de Lleida. Una singularidad administrativa que, según el alcalde, Rafel López, provoca "agravios constantes, falta de oportunidades y dificultades de gestión". El alcalde denuncia que el pueblo queda a menudo "fuera de juego" en muchos programas comarcales financiados por la Diputación de Barcelona. Y pone de ejemplo situaciones "surrealistas": "Que haya un plan para evitar incendios en toda la comarca y Gósol quede fuera y no se haga nada. Si hay un incendio, el fuego no entenderá de divisiones provinciales".
Por eso, defiende que el cambio permitiría mejorar el acceso a recursos, encajar administrativamente con la comarca y garantizar un futuro más estable. "Es la única manera para que Gósol siga teniendo vida. Con más recursos y un encaje administrativo coherente, podremos mantener los servicios, hacer inversiones y evitar un deterioro progresivo del pueblo", afirma.
El alcalde también responde a los vecinos que temen una subida de impuestos en caso de pasar a la provincia de Barcelona: "No es cierto. Las diputaciones no gestionan ningún impuesto directo: ni el IBI ni el IRPF cambiarán". De hecho, advierte que la continuidad en Lleida podría tensionar todavía más la situación económica del municipio "porque los recursos actuales no permiten equilibrar las balanzas municipales con facilidad".
Además, López recuerda que la movilidad natural del municipio es hacia Berga y hacia el Bages, y que el vínculo social y económico de Gósol "siempre ha sido con el Berguedà". "Aquí hablamos de la Patum; nadie mira hacia Lleida para ir a comprar o para hacer vida cotidiana", subraya. De hecho, Gósol quedó englobado en Lleida simplemente porque el río de Torrentsenta -que transcurre por su término municipal- desemboca en el Solsonès.
División de opiniones entre los vecinos
Entre los vecinos, hay pragmatismo, dudas y nostalgia. Algunos tienen claro que el cambio es necesario. Es el caso del Celestino Abrantes, que a pesar de haber nacido en el Pallars Jussà, en la provincia de Lleida, tiene claro que ahora mira hacia Barcelona: "Está más cerca ir hacia Berga que no hacia la Seu. Hacia Lleida no vamos nunca. Para ir al hospital a la Seu tenemos una hora y media; en Berga estamos en tres cuartos. Es muy diferente". Otros, como Maria Àngels Molins, lo ven sobre todo como una oportunidad económica: "Lleida no tiene las mismas posibilidades que Barcelona, y el pueblo saldría ganando. Se tiene que probar".
Pero una parte del pueblo reivindica un vínculo emocional con la provincia de Lleida. Josep Tomàs, exalcalde del municipio, lo explica así: "Yo ya estoy bien como estoy. Quizás por nostalgia: toda la vida he sido de Lleida y me gusta serlo".
Un proceso largo
Si el 'sí' se impone el domingo, el proceso podría durar cerca de un año y medio, ya que el cambio requiere un informe favorable de la Generalitat y modificar la división provincial, que se aprobó en 1833, tiene que ser validado por el Congreso con una ley orgánica. Tanto las diputaciones como el Consejo Comarcal, según López, se han comprometido a respetar el resultado de la consulta.