TRIBUNALES
Interior recurre el auto que le obliga a reponer en Lleida al comisario condenado por acoso
La Dirección General de la Policía alega que se trata de un puesto de libre disposición y que su designación está argumentada. Royo Subías no se ha incorporado seis días después de la resolución del TSJC

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el edificio de la Comisión Europea en Bruselas. - MINISTERIO DEL INTERIOR
La DGP (dirección general de la Policía), dependiente del ministerio del Interior, va a recurrrir el auto que le obliga a reponer como comisario provincial del Cuerpo Nacional de Policía en Lleida a Antonio José Royo Subías, cesado el 16 de diciembre, cuando llevaba siete días en el cargo, al publicar SEGRE que sobre él pesa una condena firme por someter a acoso sexual a una subordinada en una unidad de los antidisturbios de Gipuzkoa.
El comisario continuaba sin incorporarse a su puesto en la comisaría de Lleida ayer, seis días después de que la sección cuarta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJC (Tribunal Superior de Justicia de Catalunya) dictara la medida cautelar que obliga a la DGP y a Interior a reponerlo mientras dure el pleito o hasta que sea designado un comisario titular, ya que él fue designado para ejercer de comisario de manera provisional.
“La orden de cese se ha suspendido y se puede incorporar al puesto de comisario. Se asume la resolución”, explicaron fuentes policiales, que anotaron que “la intención es recurrirlo”.
El TSJC basa el auto en el que ordena reponer a Royo Subías en que “no consta en este momento procesal” que su envío a Lleida hubiera sido “proveído mediante el sistema de libre designación, que permite el cese discrecional”, sin dar mayores explicaciones. Y tumba la orden de cese argumentando que carece de una motivación suficiente para darla por buena. “La resolución se apoya exclusivamente en consideraciones genéricas de prestigio e imagen, sin concretar circunstancias específicas del servicio que requieran la inmediata separación del recurrente del puesto”, dice el auto.
Sin embargo, el propio auto reseña cómo el cese “se fundamenta en un escrito del Director Adjunto Operativo” que recoge “el malestar que se ha producido en diferentes ámbitos institucionales y de la sociedad civil” al trascender la condena y que “razona que esta situación repercute en el interés del servicio, pudiendo desembocar en un desapego institucional y social que podría traer consigo un grave deterioro de la imagen de la Policía Nacional y una afectación al desempeño diario de la actividad”.
La DGP e Interior sostienen que se trata de una motivación suficiente, tal y como sostuvo la Abogacía del Estado, cuyo representante afirmó en el pleito que “el acto impugnado es de naturaleza discrecional y presenta motivación suficiente a efectos cautelares”. De hecho, la disposición transitoria primera del Reglamento de Provisión de Puestos de Trabajo de la Dirección General de la Policía establece que “el nombramiento y cese de los Jefes de las Comisarías Provinciales” es de libre designación.
“Estamos ante un conflicto laboral entre empleado y empleador, pero se trata de un puesto de libre disposición y de una decisión argumentada”, anotaron las mismas fuentes.
José Manuel García Catalán vuelve a hacerse cargo del cuerpo
El comisario José Manuel García Catalán, que tiene previsto jubilarse en el mes de febrero, ha vuelto a hacerse cargo de la comisaría provincial del Cuerpo Nacional de Policía en Lleida tras el cese de su sucesor, Antonio José Royo Subías, al publicar SEGRE que fue condenado por acoso sexual a una subordinada cuando dirigía una unidad de los antidisturbios en Gipuzkoa a finales de los años 90. Royo no se ha reincorporado pese al auto del Tribunal Superior que le permite hacerlo desde el día 23.