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Un jugador del Lleida se dispone a disparar ante un rival navarro.

Un jugador del Lleida se dispone a disparar ante un rival navarro.ÀREA 11

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El Lleida Esportiu se adjudicó la primera edición del trofeo Castillo de Marcilla al superar en los lanzamientos desde el punto de penalti a un Osasuna de Segunda A que, en sus dieciseis convocados, y aunque no estaban todos sus titulares, solo jugaron tres componentes del filial. El partido acabó 0-0. Se disputó bajo una elevada temperatura –el árbitro detuvo el partido para que se refrescaran los jugadores en los minutos 25 y 73 de juego– y con un campo a rebosar (650 aficionados), en su inmensa mayoría seguidores ‘rojillos’. Sin embargo, los de Gerard Albadalejo, muy mejorados en defensa, supieron frenar en todo momento a los de Arrasate, el artífice de la gran campaña del Numancia en la temporada anterior. Apenas les concedieron ocasiones, aunque en el primer tiempo dispusieron de dos clarísimas y de manera consecutiva (38’ y 40’), que desaprovecharon Fran Mérida y Brandon, solos ante Pau Torres.

A excepción de estos dos detalles, el primer tiempo estuvo muy equilibrado. El Osasuna tenía más el balón, pero sin peligro, salvo en alguna indecisión de Joan Oriol. Brandon (6’) e Iñigo Pérez (21’) lo intentaron, pero su primer remate salió alto y el segundo lo detuvo bien Pau Torres. El conjunto navarro tuvo una última ocasión a cargo de Oier, que subió al ataque, pero su cabezazo salió rozando el larguero. El Lleida llegó menos en esta primera mitad, aunque también tuvo su ocasión en un buen remate de Noel Carbonell (15’), muy integrado en el equipo titular, que salió alto.

Aitor Núñez y Manu Molina tampoco viajaron y Trilles no jugó por precaución debido a unas molestias

Detuvo el primer lanzamiento a Fran Mérida y decidió el trofeo a favor del Lleida Esportiu

En la segunda mitad se fue rompiendo poco a poco el partido, por el calor y por los cambios, aunque Osasuna tardó en hacer los suyos. Pedro Martín, muy apagado en Ascó, revolucionó al equipo y llevó de cabeza a la defensa navarra. Alpha, en jugada personal, tuvo el gol (54’) en un centro al que no llegó ningun compañero suyo y Pedro Martín (61’) obligó a lucirse a Juan Pérez. Pau Torres volvió a lucirse a tiro de Juan Villar, recién entrado en el campo (63’), antes de que se produjese la nota negativa del partido en una lesión fortuita, que parece grave a falta de las pruebas posteriores en Pamplona, de Aridane tras disputar un balón a Pedro Martín. El jugador navarro tuvo que abandonar el campo en camilla entre los aplausos del público.

Antes del final tuvo Osasuna otras dos ocasiones claras de gol. Xisco cabeceó alto (71’) a centro de Fran Mérida y Juan Villar (85’) obligó a Pau Torres a lucirse enviando su remate a córner. Con todo, la ocasión más clara de lo que quedaba de partido la tuvo el Lleida, en una gran contra conducida por Pedro Martín (87’), con un ajustado remate al palo largo al que Juan Pérez respondió poniendo la manopla y enviando la pelota a córner.

Sin tiempo para más, aunque el árbitro decretó cuatro minutos de prolongación, el partido no tuvo más ocasiones de gol a excepción de un último remate de Fran Mérida (92’) que detuvo bien Torres.

Asi las cosas, el trofeo Castillo de Marcilla, edificio del siglo XV ahora reconvertido en sede del ayuntamiento, policía local y centro cultural, hubo de decidirse con los lanzamientos desde el punto de penalti.

Comenzó lanzando el Osasuna con un tiro de Fran Mérida al que respondió Pau Torres con una gran parada. El resto de los lanzamientos acabaron todos en el fondo de la red. El Osasuna transformó los que les quedaban gracias a Iñigo Pérez, Kike Barja, Juan Villar e Imanol García, pero sus goles resultaron insuficientes para equilibrar los del Lleida, que no erró ninguno, gracias al acierto de Pedro Martín, Noel Carbonell, Mousa, Jero y Adrià Gené. Los cinco consiguieron que el trofeo viajase hasta las vitrinas del Camp d’Esports con la peticion de que en la temporada 2019-2020 acuda de nuevo al municipal de El Puente a defender el título.

Ahora el Lleida Esportiu jugará el sábado en Vilafranca del Penedès en la tercera ronda de la Copa Catalunya. Si consigue superarla aún quedará una cuarta eliminatoria en el siguiente fin de semana antes de las semifinales de la competición. Sin embargo, el club no descarta concretar algún amistoso más durante la próxima semana para acabar de ajustar las piezas de cara al debut liguero, que se producirá el último fin de semana de agosto.

El rival del Lleida en la segunda edición del Trofeu Emili Vicente será el Andorra, el equipo al que entrenaba el técnico de La Seu d’Urgell cuando falleció en mayo de 2017. El partido, según anunció ayer el club azul, se jugará en el Camp d’Esports el próximo día 22 a las 20.30 y servirá también para la presentación de la plantilla ante la afición. Los actos de la misma darán comienzo a las 20.00. La recaudación del partido se entregará íntegramente a la familia de Emili, que la destinará a una causa benéfica. El precio de las entradas será de 10 euros y los abonados tienen el partido incluído en el precio del carnet.

Por otra parte, Gerard Albadalejo, se mostró más satisfecho por el juego de su equipo que por el trofeo. “Al final –explicó a SEGRE–, era un partido más de pretemporada que acabó bien para nuestros intereses pero que ha servido para ir rodando al equipo y puliendo detalles de cara al inicio de la liga”. Del partido dijo que “ha estado muy igualado ante un rival que se lo ha tomado muy en serio” y del futuro de Aitor Nuñez y Manu Molina dijo que “es una cuestión del club en la que no entro ni salgo”.

Un jugador del Lleida se dispone a disparar ante un rival navarro.

Un jugador del Lleida se dispone a disparar ante un rival navarro.ÀREA 11

Un jugador del Lleida se dispone a disparar ante un rival navarro.

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Un jugador del Lleida se dispone a disparar ante un rival navarro.

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