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Maria Herreros, Maria Alsina y Emma Carrasco, nadadoras del club Inef Lleida.

Maria Herreros, Maria Alsina y Emma Carrasco, nadadoras del club Inef Lleida.SEGRE

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Parte de la natación leridana está pasando por momentos de apuro. Las secuelas por la pandemia de la Covid-19 están pasando factura a algunos clubes que no pueden contar durante varios meses con las instalaciones de las piscinas en las que habitualmente entrenan. Son los casos del CN Tàrrega, al que el ayuntamiento le busca alternativas en otras poblaciones por las obras de reforma en la piscina cubierta que durarán hasta la primavera –como ya ha informado este diario–, y también el de los nadadores del club Inef Lleida. La piscina del Inefc está cerrada hasta que comience el nuevo curso universitario porque la instalación depende de Educación, lo que ha llevado a sus 40 nadadores a buscar otros recintos donde entrenarse durante los meses de verano, al contrario de lo que ocurría en años anteriores que sí estaba abierta.

Joan Seguí, entrenador de la sección de natación del club Inef Lleida, reconoce que la situación es “complicada porque los nadadores están desperdigados por diferentes sitios buscando lugares donde poder seguir entrenando. Al parón por la Covid ahora se añade este otro problema. A ver si en los próximos días nos comunican algua novedad”.

Algunos de estos nadadores tienen la opción de ir a las piscinas de Mollerussa y Cervera, pagando la entrada, y otros han encontrado acomodo en la instalación de 2Llacs de Gimenells en aguas abiertas. Luego hay otro perfil de nadadores que son socios de clubes como el Sícoris o el CN Lleida y entrenan allí. La mejor nadadora del club y una de las más firmes promesas estatales, Emma Carrasco, se desplaza entre dos y tres veces por semana al Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat (CAR) para seguir con su preparación. Además, el club no puede hacer grupos de entrenamiento porque toda la plantilla de técnicos está en un ERTE.

El club ha tenido un gesto con las familias y desde el inicio del confinamiento no les han cobrado las cuotas mensuales. Incluso, según fuentes consultadas por este diario, se les devolvió la parte proporcional de los días de marzo que ya había cobrado el club por adelantado.

El problema deportivo, sin embargo, es palpable porque supone una desventaja con respecto a los nadadores de otros clubes, que sí que podrán preparar lo que resta de temporada con normalidad.

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