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Rocío Carrasco relata una traición y un embarazo marcado por el horror en la segunda entrega de su documental

Rocio Carrasco durante el primer capítulo del docudrama

El drama de Rocio Carrasco arrasa en Tele 5

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Como no podía ser de otra manera, los episodios dos y tres de la serie documental Rocío, contar la verdad para seguir viva emitidos ayer domingo por Telecinco han sido demoledores. Los colaboradores de plató no daban crédito a las desgarradoras palabras de Rocío Carrasco narrando los momentos que pasó al lado de Antonio David en la década de los 90 y que marcaron su vida para siempre. La hija de Rocío Jurado habla de su boda, del nacimiento de sus hijos, de la infidelidad que descubrió de Antonio David y de los problemas en su segundo embarazo.

Poco antes de empezar la emisión de los nuevos capítulos, Carlota Corredera anunció que Rocío Carrasco había enviado una nota de voz al programa para transmitir tranquilidad y agradecer todo el apoyo recibid: "Estoy bien, en casa con los míos, un pelín desbordada por todo, pero estoy tranquila y serena. Quiero agradecer a todos los que me han creído, a las mujeres que se han sentido identificadas o reflejadas cn mi relato. Estoy fuerte para seguir contando mi historia y esta fuerza también es gracias a vosotras", explicó en el mensaje.

En Se nos rompió el amor, el segundo episodio del documental, Rocío recordó cómo les contó a sus padres que estaba embarazada. "Mi padre me dio un bofetón que la cabeza me dio vueltas y me dijo 'Te avisé, que te iba a arruinar la vida'". Tras el bofetón, Pedro abrazó a su hija y le dijo que había sido tonta por dejar que Antonio David "consiguiese lo que quería". Además, Rocío recordó un comentario de su suegra que le causó mucho dolor. Cuando le preguntaron por el nombre de su futuro hijo, Rocío le dijo que si era niña se llamaría Rocío y que si era niño se llamaría Pedro Juan, Pedro por su padre y Juan por el padre de Antonio David. "O Juan Pedro, porque el niño te lo ha hecho mi hijo, no te lo has hecho tu con un dedo", le dijo la madre de Antonio David a Rocío Carrasco. "Empecé a llorar de la vergüenza que sentí por esas palabras. Él (Antonio David), en lugar de defenderme me empezó a gritar y a decirme si era tonta por propooner primero el nombre de mi padre al suyo".

En el Capítulo 3, Rocío recuerda el día que le dio una lipotimia en un chiringuito estando embarazada de su segundo hijo. "Nos fuimos a pasar el verano a Chipiona. Salíamos todas las noches de fiesta. Un día, empecé a ver complicidades y toqueteos con una chica que se llamaba Sonsoles. Cuando se lo comenté, me dijo que estaba loca, que el embarazo me estaba afectando a la cabeza. Pero varias noches después, les pillé. Se estaban comiendo la boca detrás de la barra. Lo único que recuerdo es que a este ser (Antonio David) se le ocurrió echarme una botella de agua congelada por la cabeza. Luego me dio un corte de digestión, me dieron pinchazos en la barriga y continuaba diciéndome estás loca, estás enferma, vas a malparir a mi hijo".

"El niño nació con problemas y a los 6 días de nacer tuvo que ser ingresado. Tras varios días durmiendo en una silla frente a mi niño, este ser apareció maqueado y dijo que se iba a Málaga porque le iban a dar un premio. Dijo que el pequeño estaba rodeado de médicos y que no le iba a ocurrir nada".

"Un día, después de llamarle yo sinvergüenza, me agarró del camisón y me sacó medio cuerpo por la ventana, le dije 'procura que cuando llegue abajo me haya matado', entonces fue consciente de lo que estaba haciendo". Una versión que Antonio David niega rotundamente, ya que asegura que hay rejas en esa ventana, una teoría que Roció desmonta enseñando las pruebas de cuándo se colocaron esas rejas, mucho más tarde del suceso referido.

La separación no fue una solución, sino al contrario. Cuando ella lo propuso, él montó en cólera y empezó a gritar: "Te vas a separar, Rociíto? Te vas a cagar, no vas a saber de dónde te van a venir, te vas a levantar de una y te vas a llevar otra." Rocío Jurado escuchó esas palabras e increpó a Antonio David "¿que mi hija se va a qué?" y cuando llegó a la puerta él le dijo "Tú te callas, Rocío Jurado. Tu no conoces a Antonio David Flores.". Rocío Carrasco explica que "mi madre se acojonó, se calló, se dio la vuelta y se fue. Y fíjate que es esa la única verdad que ha dicho en toda su vida. Que me iba a cagar. Lo ha cumplido. Lo dijo y lo ha hecho", ha recordado amargamente. "Sabía el pánico que tenía mi madre a cualquier tipo de escándalo, él sabía cómo la tenía que atemorizar y así lo hizo.

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