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Puerta a puerta en Ciutat Jardí y Vila Montcada, que piden compensaciones

Los vecinos, expectantes y preocupados por tener que dejar la basura en la calle

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Los barrios de Ciutat Jardí y Vila Montcada estrenaron ayer la prueba piloto de recogida de residuos puerta a puerta de la ciudad de Lleida entre expectantes y preocupados por el cambio. Asimismo, proponen a la Paeria que compense su esfuerzo y su contribución al incremento del reciclaje con una reducción de la tasa municipal de basura.

Los vecinos de Ciutat Jardí y Vila Montcada, los dos barrios de Lleida que estrenaron ayer como prueba piloto la recogida de basura puerta a puerta, plantean a la Paeria que la implantación de este sistema conlleve como contrapartida una bonificación o reducción de la tasa municipal de residuos. Consideran que de este modo se premiaría a los ciudadanos por contribuir al aumento del reciclaje en la ciudad. Así lo indicaron ayer tanto el presidente de la asociación de vecinos de Vila Montcada, Lluís Carrera, como Hèctor Garvín, integrante de la nueva junta vecinal de Ciutat Jardí. El concejal de Hábitat Rural y Sostenibilidad, Joan Queralt, afirmó que cuando se constate que este sistema funciona y se extienda a buena parte de la ciudad, “se puede buscar un mecanismo para compensar a los que lo han hecho bien”.

En todo caso, el ayuntamiento ya ha retirado los contenedores convencionales (excepto los de vidrio) y desde ayer los residentes en estas dos zonas, 2.972, tienen que sacar la basura a la calle de 20.00 a 22.00 horas en bolsas y minicontenedores los lunes, miércoles y viernes, y solo la fracción de residuos asignada a cada día (ver gráfico). Precisamente esta situación provoca preocupación entre los vecinos, que no ven claro tener que guardar la orgánica en casa el fin de semana ni ocupar la acera con los cubos y las bolsas ni tampoco la restricción horaria. “¿Qué pasa con las personas que trabajan por turnos?”, apuntó un vecino de una comunidad de la calle Germanies, que tiene que dejar en la acera 28 cubos y bolsas. “Las aceras son para caminar, no para dejar la basura”, señaló. De hecho, ayer en este punto se acumulaban bolsas apiladas, además de los cubos correspondientes e incluso se podía ver una silla de despacho. En cambio, en las zonas de casas adosadas solo se apreciaba un cubo y una bolsa delante de cada una. Una vecina de la calle Vall de Cabó explicó que ven el nuevo sistema “un poco complicado”, pero esperan habituarse, mientras otro vecino dijo que “estamos a la expectativa de ver si los camiones harán ruido”. Queralt pidió “complicidad” a los vecinos y consideró que se está creando “alarma” sin necesidad. “Dejemos quince días de margen y veremos cómo acabará siendo operativo”, auguró. Carrera aseguró que la mayoría de vecinos de Vila Montcada están de acuerdo con el puerta a puerta, aunque reconoció que algunos ni siquiera han ido a buscar el kit de reciclaje. Garvín, por su parte, dijo que están a la expectativa de comprobar cómo funciona el sistema, que ven difícil aplicar, pero esperan que sea operativo.

Los contenedores soterrados, ahora cerrados, serán retirados Además de retirar los contenedores convencionales de los dos barrios, como publicó ayer este diario, el ayuntamiento precintó los contenedores soterrados que en 2009 fueron instalados en la zona de expansión de Ciutat Jardí y pegó en ellos adhesivos que alertan de que están fuera de servicio. La Paeria admite que deberá retirarlos a medio plazo y está estudiando si emprende obras para sacar los depósitos ubicados bajo tierra o solo la parte de la superficie. Además de las once islas de contenedores soterados en Ciutat Jardí, hay también una treintena en diversas calles del centro urbano, que supusieron una inversión de 1,2 millones de euros.

Un vecino de Ciutat Jardí con su cubo, observa la acumulación de bolsas junto a su edificio.

Un vecino de Ciutat Jardí con su cubo, observa la acumulación de bolsas junto a su edificio.ITMAR FABREGAT

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