SEGRE

TRIBUNALES JUICIO

Las acusaciones ven múltiples pruebas contra Lanuza como autor del crimen de Acadèmia

Su ADN en el pantalón de la víctima y las cámaras, elementos en su contra || Reitera que es inocente y que vive “una situación kafkiana” mientras que el jurado popular se encierra hoy a deliberar

Jordi Lanuza durante su alegato final dirigiéndose a los miembros del jurado.

Jordi Lanuza durante su alegato final dirigiéndose a los miembros del jurado.M. TÀSIES/LLEIDA TV

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La Fiscalía y la acusación particular mantuvieron ayer en la última sesión del juicio del crimen de la calle Acadèmia que Jordi Lanuza “es la única persona que pudo matar a Amparo Soler” porque fue la única persona que entró en el domicilio en el intervalo en el que se produjo la muerte violenta, hay multitud de pruebas y de indicios que apuntan a su autoría, algunas de ellas claves como sus restos biológicos (ADN) en el pantalón que llevaba la víctima. Otros indicios relevantes para las acusaciones son las grabaciones de las cámaras de seguridad, las contradicciones en las que el acusado ha incurrido a lo largo del proceso, el vecino que lo vio subiendo hacia el piso de la víctima y que la investigación de los Mossos d’Esquadra “ha permitido desmontar la coartada que se hizo para ocultar su culpabilidad”, tanto para la fiscal como por la abogada de la familia, Marta Duró.

Las partes presentaron ayer sus informes en la sexta y última sesión del juicio, que empezó el lunes de la semana pasada. El jurado popular se encerrará hoy a deliberar para emitir un veredicto, que deberá dirimir como principal objeto si Lanuza, que era el hombre que instaló la fibra óptica a la víctima, es el autor de la muerte violenta.

Fiscalía cree que la víctima pudo defenderse mientras que la acusación dice que el ataque fue inesperado

La Fiscalía considera que el acusado es autor de un delito de homicidio con el agravante de abuso de superioridad por lo que solicita una condena de 15 años de prisión. En cambio, para la acusación particular se trata de un delito de asesinato porque considera que hubo alevosía ya que la víctima no se pudo defender. En este caso, piden una pena de 22 años y medio de prisión.

La representante del Ministerio Público concluyó que “hay una pluralidad de indicios de su autoría y un elemento clave, sus restos biológicos en el pantalón de la víctima”. El acusado lo atribuyó a una hemorragia que sufrió cuando acudió a instalar la fibra en el domicilio de la víctima un mes antes del crimen. Por su parte, la abogada de la familia, Marta Duró, recordó que “la víctima no sabía del carácter extremadamente violento del acusado”, en referencia a que la Audiencia le condenó en 2005 a cinco años por atar en la cama a su exmujer y agredirla durante nueve horas. Duró añadió que Amparo Soler “no pudo defenderse porque fue un ataque brutal e inesperado”. En cambio, para el letrado de la defensa, Roberto Salom, que pide la absolución, las acusaciones se basan en hipótesis y sospechas y los Mossos debieron abrir otras líneas de investigación.

Por último, Jordi Lanuza, en su alegato final, se dirigió al jurado y reiteró su inocencia, aseguró vivir una situación kafkiana, dijo que era una buena persona y pidió a los miembros del jurado “que seáis justos”.

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