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LLEIDA Y COMARCAS

«Los vacunados no son un conejillo de Indias. Lo fui yo»

  • M. MARQUÈS
Actualizada 03/05/2021 a las 13:27

Joan Pons Laplana, originario de Barcelona, tiene 46 años y hace 20 que trabaja en el Reino Unido. Ha sido uno de los voluntarios que el año pasado participó en el ensayo clínico para desarrollar la vacuna de AstraZeneca y Oxford

«Els vacunats no són un conillet d'Índies. Ho vaig ser jo»

Todas las imágenes y contenidos de SEGRE.com tiene derechos y no se permite su reproducción y/o copia sin autorización expresa.

© Joan Pons Laplana

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«Els vacunats no són un conillet d'Índies. Ho vaig ser jo»

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¿Por qué decidió participar en el desarrollo de la vauna?

Cuando llegó la pandemia fui a atender a enfermos de Covid en la UCI. Entonces, a finales de mayo recibimos un mail de Oxford porque buscaban 15.000 voluntarios para la tercera fase del desarrollo de la vacuna y nos dijeron que la mejor manera de acelerar los resultados era buscar a personas que tuvieran una exposición muy alta del virus y yo tenía muchos números.

En la fase 1 se administró la vacuna a un grupo muy reducido, en la 2 se amplió con más personas y en la 3 es cuando hubo muchas. En la primera y segunda fase se mira la seguridad de la vacuna y en la última, la eficacia, por lo que hay que haber un mínimo de personas que durante el ensayo se contagien. Por este motivo Oxford cogió a voluntarios que estuvieran a primera línea. Pfizer fue más rápido en desarrollar su vacuna porque tenía el doble de voluntarios y porque en EEUU había más incidencia del virus que en Inglaterra.

¿No le hacía respeto, ya que no se sabía qué le podía pasar?

Tenía mucho miedo al virus y en acabar en una cama como mis pacientes. Me afectó mucho estar a primera línea y ver como la gente moría. El virus robaba mi vida y quería tener ilusión por el futuro, por lo que merecía la pena participar para tener esperanza. Eso sí, me informé mucho, pero lo que me convenció fue que una de las doctoras que estaba trabajando en la vacuna la administró a sus tres hijos en la primera fase y ninguna madre pondría en peligro a sus hijos, por lo que me dio seguridad. A pesar de que nos dijeron que podíamos tener un choque anafiláctico y morir, creo que sin riesgo no ganas.

¿Qué tuvo que hacer?

Me hicieron muchas pruebas y revisiones. Los requisitos eran tener menos de 55 años, no haber pasado la Covid y tener buena salud en general. Nos dividieron en grupos y al mío nos pidieron que nos tomáramos Paracetamol tres veces al día durante tres días tras recibir la vacuna, que fue el 5 de junio. Yo no tuve ningún síntoma, salvo un poco de dolor en el brazo. Compañeros de otros grupos sí que tuvieron dolor de cabeza, porque no se tomaron Paracetamol. Cada viernes me hacía una PCR y a las cuatro semanas una analítica para ver si tenía anticuerpos. Durante las primeras seis semanas también tenía que escribir los síntomas que tenía. Después ya no hizo falta y ahora todavía solo tengo que notificar cambios en mi salud.

En septiembre el ensayo se paró porque una persona tuvo una reacción adversa, una mielitis transversa (inflamación de la medula espinal), pero cuando se reanudó ya me pusieron la segunda dosis a finales de ese mes. El 7 de octubre me desperté con congestión nasal y dolor de cabeza y pensaba que era un constipado común, pero di positivo en una PCR. La congestión me duró dos días y el dolor de cabeza 24 horas y no tuve ningún otro síntoma. Estuve 10 días en cuarentena y en dos ocasiones me hicieron analíticas de todo, porque querían ver cómo reaccionaba mi cuerpo. Hay que tener en cuenta que la vacuna no impide que el virus entre. Sin la vacuna el cuerpo tarda dos semanas en hacer anticuerpos y durante este tiempo es cuando lo podemos contagiar.

La vacuna salva vidas y da la mejor defensa desde el minuto 0 y le quitas ventaja al virus porque en dos semanas no podrá hacer lo que quiera con tu cuerpo. Hay que vacunarse porque es peor infectarse y morirse.

¿Sabe si le pusieron la vacuna o un placebo?

Podría, pero no lo sé y de momento no lo quiero saber. Como ya pasé la Covid tengo anticuerpos seguro. Hablé con AstraZeneca y todavía hay muchas preguntas, como la duración de los anticuerpos, y nos pidieron que esperáramos a saber si teníamos la vacuna porque si nos ponían otra ya no podíamos continuar en el estudio. Así, como ya tengo anticuerpos, decidí que no corro peligro y que merece la pena esperar y continuar dando información a Oxford para ayudar a saber todo lo que se desconoce. Ahora, cada semana me hago una PCR y cada tres meses me hacen analíticas. Hasta diciembre del 2021 estaré haciéndome controles. Tengo un teléfono para llamar sobre cualquier cosa. Por ejemplo, si si me detectan cáncer hay que ver si tiene relación o no con la vacuna.

Como en diciembre ya dejaré de participar en el ensayo podré saber si me administraron la vacuna. Tendré una desilusión si me pusieron el placebo, pero aun así estoy ayudando.

¿Qué dirías a la gente que no quiere ser el conejillo de indias?

Que ya lo he sido yo. Cuando las vacunas las ha aprobado la Agencia Europea del Medicamento es porque se segura y salva vidas. Como más retrasemos la vacunación, peor. El tiempo son vidas ahora mismo.

¿Qué piensa de la polémica con los casos de trombos detectados con la de AstraZeneca?

No hay ninguna medicación sin efectos secundarios y hay más peligro y posibilidades de tener un coágulo si coges un avión hacia Nueva York, fumando o tomando la píldora anticonceptiva. El riesgo de tener un trombo es muy bajo y tener la libertad con la vacuna no tiene precio. La única vacuna que no es buena es la que no se pone.

Los medios han hablado muchos de los problemas con esta vacuna.

Creo que Oxford ha pecado de inocente con la atención mediática. Las otras vacunas también tienen problemas, pero la mala de la película se ha puesto en Oxford porque no ha sabido llevar esta mala visibilidad. Las farmacéuticas tienen un poder muy importante y les interesa que la de AstraZeneca tenga un desprestigio porque es la única que se hace a precio de coste, por lo que puede hacerles competencia. Ahora la UE no quiere renovarle el contrato y las acciones de Pfizer y Moderna suben. Oxford se ha quedado sola en el papel de que no se tan eficaz, cuando es muy buena.

 

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