SEGRE

ENSEÑANZA VUELTA A CLASE

Curso sin 25% de castellano en las aulas y acuerdo para desconvocar las huelgas

Los sindicatos aceptan al reducir una hora lectiva a los docentes y contratar a 3.472

El conseller i els representants dels sindicats USTEC-STEs, CCOO, Intersindical-CSC, Aspepc-Sps, UGT, CGT i Usoc, firmant ahir l'acord

El conseller i els representants dels sindicats USTEC-STEs, CCOO, Intersindical-CSC, Aspepc-Sps, UGT, CGT i Usoc, firmant ahir l'acordALBERT LIJARCIO/ACN

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El lunes día 5 empezará el nuevo curso escolar en Infantil y Primaria (y el 7 en Secundaria) sin la aplicación del 25% de castellano en ningún centro y sin huelgas a la vista. Los sindicatos aceptaron la oferta de Educación de reducir en enero una hora la jornada lectiva de los docentes y contratar a 3.472, y desconvocaron ayer los paros de los días 7 y 28.

El curso escolar 2022-2023 empezará el lunes día 5 para Infantil y Primaria y el miércoles 7 para Secundaria sin la aplicación del 25% de castellano en ninguna aula y sin huelgas de docentes, puesto que ayer los sindicatos USTEC-STEs, CCOO, Intersindical-CSC, Aspepc-Sps, UGT, CGT y Usoc desconvocaron las previstas para los días 7 y 28 al aceptar la oferta de Educación de reducir una hora la jornada lectiva a los docentes a partir de enero (serán 23 a la semana en Primaria y 18 en Secundaria) y contratar a 3.472.

Esta medida supondrá una inversión de 170 millones. En nombre del comité de huelga, Elisabet Pericas, constató que “la lucha ha dado sus frutos y Educación se ha visto forzada a llegar a un acuerdo”. Los sindicatos avisaron que “vigilarán” para que se cumpla el pacto y que durante el primer trimestre se elabore un calendario para abordar el resto de reivindicaciones.

De lo contrario, retomarán las movilizaciones, dijo Iolanda Segura, portavoz de USTEC. El conseller de Educación, Josep Gonzàlez-Cambray, calificó el acuerdo de “histórico” porque es el primero en más de 20 años y destacó que con él se revierte “el principal recorte que quedaba”. Respecto al 25% de castellano, la conselleria ha remitido a los centros una carta en la que defiende que los porcentajes son “incompatibles” con la nueva normativa impulsada por el Govern y el Parlament.

El texto, firmado por la secretaria general Patrícia Gomà, argumenta que resoluciones recientes del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) también ponen de manifiesto esta “imposibilidad”. Explicó que de los 5.500 centros catalanes, 27 impartían el 25% de materias en castellano, 10 de ellos por medidas cautelares dictadas por el TSJC y el resto con sentencia, de las que 8 están pendientes de un recurso de casación. El gabinete jurídico central de la Generalitat presentó en julio ante el TSJC un escrito de revocación de las medidas cautelares y el pasado miércoles, la consellería comunicó a los 27 centros que no tienen que seguir impartiendo el 25% de castellano.

Educación destacó que será el primer curso desde 2015 en el que ninguna aula tendrá que aplicar un porcentaje de castellano por imposición judicial. Cs y PP acusaron a Cambray de “erradicar” el castellano de las aulas catalanas”.El curso comenzará con 1.588.733 alumnos, unos 5.000 menos que en el anterior, aunque aumentan en FP, y dejará atrás las mascarillas, grupos burbuja y mascarillas. Cambray detalló que han firmado contratos con 1.683 centros escolares públicos para los monitores para cubrir las tardes de septiembre, puesto que el curso arranca con jornada intensiva.

Apuntó, además, que cerca del 90% de centros tendrán una ratio de 20 alumnos en P-3. Otra novedad es la aplicación de los nuevos currículums, aunque no están aprobadas las versiones definitivas. Asimismo, la conselleria prevé acabar el curso con un porcentaje de interinos del 8-10%, cuando ahora supera el 25%. Para ello, habrá un concurso extraordinario de méritos con 12.859 plazas y uno de oposición con 14.246.

Una familia con 4 hijos en edad escolar se instala en Josa i Tuixén

Una familia con cuatro hijos en edad escolar se ha instalado en Josa i Tuixén (Alt Urgell), tras el llamamiento hecho a través de las redes por el movimiento social Repoblem, con la colaboración del colectivo Reviure les Valls. Cristina Montero y su marido pensaban desde hacía tiempo en dejar Cardedeu (Vallès Oriental) para ir a un pueblo pequeño y eligieron Josa i Tuixén al ver en las redes el anuncio de la casa a la que se han trasladado.

Son conscientes de que no disponen de los mismos servicios que en una ciudad, pero Cristina cree que podrán “vivir más tranquilos” y ve una ventaja llevar a los niños a un escuela rural. Además, su idea es instalar en la casa su taller de ropa artesana que ya tenía.

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