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EDITORIAL
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Abrir fosas para cerrar duelos

Actualizada 28/01/2019 a las 09:30
Ochenta años son muchos años. Toda una vida. Pero hay heridas que ni en ocho décadas pueden cicatrizar. Demasiadas familias tienen un abuelo que siempre será un rostro joven en blanco y negro. Sus descendientes sabrán que lo mataron en la guerra. No hace falta añadir el adjetivo, porque no hay lugar a dudas. La guerra civil como complemento circunstancial de lugar, porque no se puede precisar más, ya que no se sabe ni dónde ni cuándo ese joven imposible se convirtió en recuerdo. La apertura de fosas como la de El Soleràs ha permitido ya a cuatro familias enterrar a sus muertos. En julio del año pasado se identificó el primero de los 146 cuerpos de la fosa: Leandre Preixens, un vecino del pueblo que falleció en un bombardeo aéreo la Navidad de 1938. Ayer se pudo dar sepultura a otras tres víctimas de la Guerra Civil: Ramon Jové, Maria Teresa Mir y Josep Moles. Los dos primeros también eran vecinos de El Soleràs, daños colaterales de la contienda. Moles, un soldado republicano originario de Vimbodí al que se dio por desaparecido en diciembre de 1938. “Abrimos fosas para cerrar duelos”, dijo la consellera de Justicia, Ester Capella, en el emotivo entierro de Ramon Jové y Maria Teresa Mir en el cementerio de El Soleràs. Sus familias han podido cerrar un capítulo en el que el no saber fue una angustia que se transmitió de generación en generación. La de esta población de Les Garrigues es la fosa más grande que se ha excavado en Catalunya. Pero queda mucho trabajo por hacer, todavía.

La Iglesia debe hacer frente a su pasado

Una semana después de que un antiguo escolta de Montserrat denunciara los abusos que sufrió por parte de un monje, ayer se hizo público un nuevo caso. La noticia coincidió con el estremecedor relato de que un sacerdote destinado a Vilobí d’Onyar abusó de niños del pueblo durante más de treinta años. Aunque se trate de casos aislados, las investigaciones anunciadas saben a poco ante la gravedad del delito. La Iglesia debe hacer frente a su pasado y depurar responsabilidades. Pero, sobre todo, debe poner los medios necesarios para no repetir errores.
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