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Ya nos avisan que noviembre no es buen mes para la lucha contra el paro, porque habitualmente aumenta como ha sucedido este año con el agravante de que ha sido el peor noviembre desde 2013, con 20.515 desempleados más que incrementa el número total hasta los 3.198.184 en el conjunto del Estado. Y hay que añadir que las cifras están maquilladas porque en este mes aumentó la contratación pública en las tres ramas que más empleo generan, administración pública, sanidad y enseñanza. Pero aún así lo más negativo del mes es que bajó sensiblemente el número de afiliados a la Seguridad Social, 53.114, muy por encima de las previsiones, y además hubo menos contrataciones que otros meses, lo que refleja que se mantiene la inestabilidad laboral e incluso síntomas de enfriamiento económico. Tampoco en Lleida ha sido bueno noviembre pese a que el número de parados solo ha aumentado en 35 porque lo que ha bajado notablemente son los afiliados a la Seguridad Social, con 1.780 menos, lo que equivale a empleos destruidos y que representa un 2,5 por ciento más que en noviembre del año pasado. Es evidente que empeora el mercado de trabajo, y entre las causas la patronal destaca la mala coyuntura internacional y la incertidumbre política en España, mientras que los sindicatos lo achacan a la falta de compromiso de las empresas con la creación de empleo y los efectos negativos de la oferta laboral. Probablemente todos tienen su parte de razón, pero nadie aporta soluciones mientras el paro empeora.

Y la enseñanza se estanca El informe PISA es la evaluación de los sistemas educativos de los diferentes países y, pese a las críticas que genera por su metodología, es un buen barómetro que marca la evolución trianaual y la comparación por países y entre autonomías. Este año se han suspendido las pruebas de comprensión lectora en España por sospecha de trampas, pero los datos de matemáticas y ciencias reflejan que tanto en Catalunya como en España vamos a la baja con ligeros retrocesos y muchas diferencias por zonas. La conclusión también está clara: hace falta más inversión en educación.

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