SEGRE

Creado:

Actualizado:

Los precios siguen su escalada incontrolada y en octubre la inflación ha batido récords: un 5,4 en España y un 6,2 en Lleida donde siempre hemos padecido una presión inflacionista. Es la subida más grande de los últimos 29 años a remolque del espectacular aumento de los precios de la electricidad, un 62,8 por ciento de incremento anual, pero también de los combustibles líquidos, un 57 por ciento, del gasóleo un 30, de la gasolina un 26 y hasta del aceite de oliva otro 26 a consecuencia de la mala cosecha y un aumento general de la mayoría de productos a remolque de los problemas de suministro, del incremento de la demanda por el ahorro embalsado durante la pandemia y también de maniobras especulativas. Además estas altas tasas de inflación llegan en vísperas navideñas que suelen ir acompañadas de un aumento del consumo y paralelamente de más aumento de precios.

La primera consecuencia es la pérdida del poder adquisitivo porque ni los salarios, ni las pensiones han registrado aumentos similares, ni lo van a hacer a corto plazo con lo cual quienes tienen menos ingresos van a sufrir más ahogos y además una inflación tan alta amenaza seriamente la recuperación económica prevista tras la pandemia y ya se anuncian tensiones con la convocada huelga del transporte para vísperas navideñas que puede provocar problemas de abastecimiento y será lógico que los sindicatos exijan en los convenios más aumentos salariales para paliar esta pérdida de poder adquisitivo que se arrastra desde antes de la pandemia.

Para aumentar los nubarrones, la Comisión europea ha truncado el optimismo con que se elaboraron los presupuestos para el año que viene rebajando la previsión de crecimiento del 6,2 por ciento al 4,6 y colocando a España en la cola de la recuperación europea porque no recuperaremos el Producto Interior Bruto anterior a la crisis hasta el 2023. Por mucho que se anuncien ayudas europeas, es evidente que los fondos no llegarán a todos los sectores, y menos a los más desfavorecidos, y se hacen imprescindibles medidas urgentes para controlar esta subida de precios, empezando por los de la electricidad ante las que el gobierno ha actuado hasta ahora con cierta pasividad y a la vista de los datos con nula eficacia.

La crisis del sector lácteo

La manifestación del jueves en Mollerussa ha puesto sobre el tapete la crisis que lleva años arrastrando el sector lácteo con más de mil explotaciones cerradas en los últimos veinte años y problemas de supervivencia para las 112 que quedan en la provincia y tienen que vender a un precio por debajo de los costes de producción, mientras llegan importaciones de Francia. Se quejan de que trabajar es arruinarse.

tracking