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El temps confinat

  • Carmen Bosch Garcia
Actualitzada 23/06/2020 a les 11:29

 

Aquest relat participa al concurs de Relats del Confinament del diari SEGRE.
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Portem ja quasi tres setmanes de confinament per aquest maleït coronavirus vingut des de la Xina i que s’ha escampat per tot el món, a mode de pandèmia. Estem vivint una bogeria que sembla un càstig baixat del cel, com les plagues d'Egipte que Déu va enviar als homes i que es relaten a la Bíblia.

  • ¿Pero qué está pasando? - me pregunta una y otra vez mamá.
  • Mamá, ya te he dicho varias veces que hay una epidemia de una “gripe” nueva, que se contagia mucho.
  • Sí ya lo sé, ¿pero tantos días sin salir?
  • Sí, hasta que no esté más controlada, nos aconsejan quedarnos en casa, sobre todo a las personas mayores como tú, que puedes liarla en un plis plas!
  • ¿No hay nadie por la calle, qué pasa? ¿Tu hermano no me viene a ver, tú sabes algo? ¿Porque me podría llamar por lo menos no?
  • Si mamá, él también está encerrado en su casa sin salir, por la gripe que hay, ya te lo dije.
  • ¡Aaaah! ¿Así él ha cogido esa gripe tan mala?
  • No mamá, solo está confinado como todo el mundo y no puede salir de casa.
  • Pero vive cerca, podría venir, nadie lo verá.
  • Además mamá, sí que te llama por teléfono, ayer cuando cenábamos, hicimos una vídeo llamada ¿Te acuerdas que lo veíamos por el teléfono y él te veía a ti?
  • Sí, ah, bueno pues si es así…
  • Te enseñó el plato con la verdura y la tortilla que se iban a comer él y la Carmen.

No sembla que quedi molt convençuda però canviem de tema i de seguida reprèn la “conversa”.

  • No será como en tiempo de guerra que en Valencia pasamos el tifus y la gente no podía salir de su casa de lo malita que estaba, dejaban las puertas abiertas para que entrara quien les pudiera ayudar. Yo era pequeña y la abuelita lo cogió y yo con 9 años hacia la comida y lavaba la ropa porque los hombres se iban a trabajar y yo me quedaba sola con ella en casa.
  • Pues sí, más o menos es así, también es muy contagioso, pero es diferente.
  • ¡Ay! Ojalá llueva un buen chaparrón y se lleve todos los microbios, porque estoy muy dolorida, ¿Ya me he tomado la pastilla?
  • No todavía no, ahora te daré una de las mías cuando te vayas a dormir descansarás y mañana estarás mejor.
  • Eso, va, dámela que me voy a la cama, el día es muy largo y yo ya estoy cansada, y tu también vete a la cama que llevas un buen tute, hija mía.
  • Bien pues sí, ya es hora de retirarse y mañana será otro día.

I així un dia darrere l'altre, sembla el dia de la marmota! Però ja hem après que les mames ara són com els nens, però amb la diferència que ells aprenen cada dia i les mames desaprenen, però si més no ens donen una lliçó de vida cada dia. Des de la seva confusió sempre en surt alguna cosa ja viscuda que retorna a la seva ment doblement confinada, tornant-nos a dir allò que varen viure i que tants cops ens han explicat.

Quan marxa cap a dalt, ens fem un petó, em diu bona nit i afegeix:

  • Otro día te explicaré lo de los tifus en tiempo de guerra, no sé si te lo había explicado alguna vez.
  • Sí mamá, ya me lo explicarás que ahora ya estás cansada, buenas noches y hasta mañana, si Dios quiere.

 

Aquest relat participa al concurs de Relats del Confinament del diari SEGRE.
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