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Polémica en Almacelles al llenar con agua sin potabilizar la red de boca
Decisión del ayuntamiento y la concesionaria tras el apagón del lunes. El alcalde defiende que fue para asegurar el suministro y el Comú denuncia esta medida

El depósito fuera de servicio es el mayor de los dos.
La red de agua potable de Almacelles se llenó de agua de riego sin tratamiento tras el gran apagón del pasado 28 de abril. Fue una decisión de la concesionaria Aqualia con el visto bueno del ayuntamiento, según explicó el alcalde, Joan Bosch (Pacte Local). “La potabilizadora no funcionaba, al pueblo solo le quedaban reservas para tres horas y no se sabía cuándo volvería la luz”, argumentó Bosch. “Lo hicimos para evitar que los vecinos se quedasen sin agua, además de sin electricidad”, dijo. Por su parte, vecinos del municipio han criticado esta medida y el grupo municipal del Comú, en la oposición, la ha denunciado esta semana ante Salud.
El ayuntamiento y la concesionaria anunciaron ese mismo día a los vecinos que el suministo de agua dejaría de ser apto para el consumo humano. En pleno apagón, lo hicieron a través de la megafonía del camión de bomberos y con una treintena de carteles distribuidos en lugares concurridos del pueblo. “Hicimos las fotocopias en una granja con generador”, dijo Bosch, que afirmó que Aqualia notificó también a Salud esta medida. El grupo del Comú califica esta información de “insuficiente” en su denuncia.
El suministro eléctrico se normalizó la noche del lunes, y la concesionaria empezó a purgar la red de Almacelles para expulsar el agua de riego y asegurarse de que la nueva fuera de nuevo apta para el consumo humano. Según el alcalde, la mitad del pueblo podía beber del grifo a mediodía del martes y casi todo por la noche. El miércoles se normalizó el suministro en áreas del extrarradio, apuntó Bosch. “La concesionaria hizo análisis constantes”, dijo, y destacó el “gran trabajo” por parte de la empresa. Añadió que desde el consistorio llamaron al centro de asistencia primaria (CAP) y que allí les verificaron que “no tuvieron constancia de casos de vómitos ni diarreas” durante los días en que el agua no fue potable en este municipio.
El mayor depósito del pueblo estaba vacío tras haber detectado grietas
La situación del suministro de agua de Almacelles tras el gran apagón se vio agravada por el hecho de que solo uno de los dos depósitos del pueblo estaba en servicio, y era precisamente el más pequeño de los dos, con capacidad para abastecer a la localidad durante apenas un día. El mayor de los dos, con una capacidad equivalente al consumo de unos tres días, estaba vacío: se habían detectado grietas en él y lo habían vaciado para evaluar los daños y determinar los trabajos necesarios para repararlo. “Las obras están previstas para el mes de octubre, pero el ingeniero nos ha dicho que, entre tanto, podemos llenarlo hasta un 60% de su capacidad”, afirmó el alcalde. Dijo que han empezado a hacerlo, para hacer frente al aumento del consumo durante los meses de verano.