ENERGÍA
Las obras de la planta de biogás de La Sentiu arrancarán “en semanas”
Los promotores financiarán proyectos de este municipio y también de Bellcaire d’Urgell. Instalarán medidores en este último para controlar los malos olores

Imagen de archivo de los terrenos donde está prevista la construcción de la macroplanta de biogás. - ACN
La construcción de la macroplanta de biogás que el grupo danés CIP ha impulsado en La Sentiu de Sió arrancará “en las próximas semanas”, según confirmó ayer a SEGRE Lluís Salgas, director del proyecto Cobirgy, el nombre con el que será bautizada la instalación. Es el tiempo que los promotores prevén que pase hasta que este ayuntamiento y también el de Bellcaire d'Urgell (por donde pasará una tubería de gas) emitan sus respectivas licencias de obras. CIP recibió una subvención de 4,5 millones de euros públicos para levantar este complejo que la Generalitat declaró “estratégico” tras darle el visto bueno urbanístico y ambiental. Los trabajos han sido adjudicados a Copisa.
El director de Cobirgy explicó que la primera fase de las obras también incluirá “la adecuación de las intersecciones y accesos de las carreteras C-53 y C-26 para que los camiones accedan a los caminos municipales” que llevan a los terrenos donde está prevista la planta. En este sentido, Salgas aclaró que los promotores ya tienen el visto bueno de la dirección provincial de Carreteras para llevar a cabo estas actuaciones, que buscan “garantizar la seguridad de la circulación” en ambas vías. Además, también se prevé mejorar el estado de los caminos municipales que se usen durante las obras, que tienen una duración prevista de dos años. “La planta comenzará a operar en 2029 tras un periodo de pruebas”, afirmó Salgas.
Los promotores también minimizaron los supuestos efectos negativos que conllevará la construcción de la planta según sus detractores: un aumento del tráfico y malos olores derivados de la gestión de deyecciones ganaderas. Según Salgas, “el aumento del tráfico será inferior al 3%” y los olores serán mínimos, ya que el transporte se hará “con camiones estancos que evitan pérdidas”, y las descargas en las plantas “se llevarán a cabo en edificios estancos y con presión negativa”. Además, según explicó, se instalará “un sistema de detección de olores” en Bellcaire d’Urgell que controlará el propio ayuntamiento. “Si se superan los límites nos lo podrán comunicar directamente”, explicó Salgas.
Por su parte, el director de CIP en España, Javier Prados, anunció contactos con los ayuntamientos de La Sentiu de Sió y Bellcaire d’Urgell para suscribir “planes de impulso municipal”, con los que el grupo promotor prevé financiar iniciativas “de cualquier tipo” de ambos consistorios.