SEGRE

COMARCAS

Aprendiendo juntos

Proyecto intergeneracional que implica a alumnos de cuarto de la ESO del Institut Els Planells de Artesa de Segre y a usuarios de la residencia

Intercambian experiencias, comparten conocimientos y conocen las distintas tareas que se desarrollan en un centro de mayores

Foto de grup dels alumnes i residents que dimarts passat van participar en el bingo musical a la residència d’Artesa de Segre.

Foto de grupo de los alumnos y residentes que el martes pasado participaron en el bingo musical en la residencia de Artesa de Segre. - E. FARNELL

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Mi corazón no lo tengo aquí. Me está aguardando que vuelva allí. Cuando salí de Cuba, dejé mi vida, dejé mi amor. Cuando salí de Cuba, dejé enterrado mi corazón...” Así empieza la popular canción de Luis Aguilé, que sonaba en el comedor de la residencia de mayores de Artesa de Segre el pasado martes durante un bingo musical con canciones de todos los tiempos en el que participaron una docena de residentes y otra de alumnos de cuarto de ESO del instituto Els Planells de Artesa de Segre. Solo los mayores conocían esta letra e incluso se atrevieron a cantar. Los jóvenes intentaban rebatir sus ideas estereotipadas sobre la vejez y conseguir una visión más positiva de los mayores. La iniciativa se enmarca en el proyecto educativo de Servei Comunitari, que desarrolla el centro en el marco del currículum obligatorio, que promueve que los estudiantes experimenten y protagonicen acciones de compromiso cívico, aprendan de este colectivo y pongan en juego sus conocimientos y capacidades, al servicio de la comunidad, propiciando el intercambio de experiencias y conocimientos por parte de unos y de otros. De esta manera, los jóvenes visitan la residencia de Artesa de Segre y además de aprender su funcionamiento diario, también conocen los perfiles profesionales que se generan en un centro de estas características y, sobre todo, la vida de los usuarios. Repartidos en grupos, hablan con los residentes de sus experiencias de vida. “Se crea como un espacio en el que nos podemos comprender independientemente de los años que nos separan”, explicaron los estudiantes. Cada alumno participa en tres sesiones: Actividades que fomentan el conocimiento mutuo y favorecen la empatía entre jóvenes y mayores; las de movilidad mental y las de integración social. “Nos hemos conocido, jugado a juegos de mesa y participado en este bingo musical, que ha sido lo más divertido”. Todos tenían que adivinar el título de las canciones que seguían sonando, desde el himno de Mallorca, la Balanguera de Maria del Mar Bonet, a Moto Mami, de Rosalía, pasando por Libre, de Nino Bravo o Tacones Rojos, de Sebastián Yatra, entre otras. “Tenemos que compartir conocimientos, los jóvenes no conocen nuestra música y la que escuchan ellos toda suena igual”, explicaron los residentes. Se han ido conociendo y les gusta reencontrarse. “Pasamos buenos ratos y esto es lo importante. Nos gusta que vengan y de alguna manera aprendemos juntos”. Después de Semana Santa seguirá el proyecto intergeneracional, llegarán nuevos alumnos de cuarto que convivirán con los residentes, pasarán tardes juntos compartiendo vivencias y experiencias mutuas.

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