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Hacer ‘turismo’ en la Lleida del siglo XIX: reeditan la primera guía turística de la capital del Segrià
La primera guía cicerone de la capital del Segrià, que escribió Josep Pleyan de Porta en 1877. Gran descripción de los inicios de la ciudad moderna

Vista del puente del ferrocarril desde el Segre con la Seu Vella al fondo. - JOSÉ MARTÍNEZ SÁNCHEZ
El historiador, poeta, periodista y cronista de la ciudad de Lleida Josep Pleyan de Porta (1841-1891) tenía claro que, en el último tercio del siglo XIX, la capital del Segrià estaba entrando en la 'categoría' de ciudades modernas: “Cada día entran en la ciudad un gran número de personas que, en busqueda de impresiones o de negocios, se están dentro de su recinto unos cuantos días o, al menos, algunas horas. Que esta gente necesita quien les oriente, quien les guíe si quieren salir de casa para visitar la población o para ir a hacer sus diligencias o negocios, es evidente. Y esto, ¿quién puede hacerlo mejor que el Cicerone?”.
Así justificaba en el prólogo la necesidad de la Guia-cicerone de Lérida: viaje por la ciudad, al objeto de conocer su historia, tradiciones y costumbres, estudiar sus monumentos y facilitar al viajero cuantas noticias respecto a administración, industria y comercio puedan convenirle en la misma. Pleyan de Porta publicó este volumen en 1877, convirtiéndose de facto en la primera guía turística conocida de Lleida.

Fachada y campanario de la iglesia de Sant Lloreç, en el siglo XIX.
Ahora, casi 150 años después, la editorial barcelonesa Llibres de l’Índex –impulsada por el leridano de Gerri de la Sal Josep Maria Orteu– acaba de reeditar este singular libro, traducido al catalán por Xavier Deulonder, autor asimismo de una completa presentación de la obra, de la historia de la ciudad y de sus barrios históricos. Guia-Cicerone de la Ciutat de Lleida suma además una selección de fotografías de la época (dos de las cuales ilustran este artículo), que ayudan al lector a viajar atrás en el tiempo para disfrutar de una buena descripción de aquella Lleida en el momento de su modernización, marcada por los inicios de la construcción del Eixample y por la llegada del ferrocarril.
Pleyan de Porta estudió Magisterio y ejerció de maestro en la Escola Normal de Lleida, pero sus afecciones le llevaron a la literatura, el periodismo, la arqueología, el arte y, sobre todo, la historia de Lleida. También fundó el periódico El Cronicón Ilerdense (1857) y colaboró en la redacción de otros como Revista de Lérida o La Bandera Catalana. En 1873 publicó Apuntes de historia de Lérida, cuatro años antes de esta guía-cicerone. En 1879, la Paeria le designó cronista de la ciudad y, en 1889, la Diputación también le nombró cronista de la provincia.