SEGRE

EXPOSICIÓN

La vida de payés también tiene su arte

El Morera explora la visión de los artistas sobre el mundo rural y sus protagonistas en la muestra ‘Contrapastoral’. Con unas setenta obras, desde pintura y escultura a fotografía y audiovisual

El comisario de ‘Contrapastoral’, Pau Minguet, ayer junto a la concejala de Cultura, Pilar Bosch. - PAU PASCUAL PRAT

El comisario de ‘Contrapastoral’, Pau Minguet, ayer junto a la concejala de Cultura, Pilar Bosch. - PAU PASCUAL PRAT

Publicado por
Redacció

Creado:

Actualizado:

En:

Más allá de la imagen bucólica o de postal que sugiere muchas veces el mundo rural, la vida y el trabajo del payés (y también de la payesa) es mucho más compleja. Así lo reivindica la nueva exposición temporal del Morera Museu d'Art Modern i Contemporani de Lleida, Contrapastoral, que explora la mirada de muchos artistas sobre lo rural y sus protagonistas. Y así lo ha concebido el comisario de la muestra, el historiador del arte y director de la Fundació Viladot-Lo Pardal de Agramunt, Pau Minguet. “Queríamos mostrar al visitante las cosas positivas pero también la complejidad y la miseria de la vida de payés”, explicó ayer en la presentación de esta segunda exposición temporal en la nueva etapa del Morera, que podrá visitarse hasta el 31 de mayo. El director de la pinacoteca, Jesús Navarro, destacó precisamente que Contrapastoral. Art i pagesia incide en esta línea de trabajo del museo de exposiciones colectivas que abordan cuestiones o propuestas de relevancia social desde un punto de vista del arte. Una setentena de piezas de medio centenar de artistas ocupan la primera planta del museo en un discurso que arranca con la mirada puesta en el paisaje y los protagonistas del ámbito rural; sigue con el acento en el trabajo agrícola y la mecanización del campo, y culmina con un recuerdo a la lucha histórica del payés –desde Els Segadors a la actual ‘revolta pagesa’– y la dicotomía campo-ciudad, con la creciente urbanización de ambos espacios. “Es una exposición propositiva y sugerente, va dando pistas para que el visitante vaya generando su propio relato”, comentó Minguet.

Un relato que arranca con una sorpresa en forma de videojuego. Una proyección obra del artista leridano Antoni Abad, que propone al visitante matar filoxeras, el insecto parásito de la vid, con la ayuda de un joystick como si estuviera frente a una pantalla. El problema, como en la vida real, es que cuantos más se matan, siempre aparecen otros nuevos. La transversalidad de lenguajes artísticos es uno de los atractivos de una exposición que ‘combina’ pinturas como la del Alcalde de Almatret (1910), de Miquel Viladrich (difícil de contemplar de forma habitual pues se conserva en una sala de la Diputación), o la escultura de madera La mestressa pobletana (1935), de Leandre Cristòfol, con una ‘capilla’ de Josep Guinovart dedicada al trigo (1993) o una imagen de 1988 del Canal de Seròs vacío a su paso por la Bordeta, del que fue durante cuatro décadas jefe de fotografía de SEGRE, Lleonard Delshams.

Titulars del dia

* camp requerit
Subscriu-te a la newsletter de SEGRE
tracking