COMERCIO
Las exportaciones de las forrajeras crecieron un 15,3% en el año 2024
El sector está liderado por Lleida y Aragón. La provincia incrementó el año pasado su producción en un 25% después de la pésima cosecha anterior por la sequía

El formato más exportado el año pasado fueron las balas, muy por delante del granulado. - AEFA
Las exportaciones españolas de forrajes deshidratados aumentaron un 15,3% en el año 2024, un sector que está liderado por las firmas leridanas junto con las aragonesas, con el Valle del Ebro como gran productora. Según los datos facilitados por la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), se comercializaron en los mercados internacionales un total de 752.960 toneladas de forrajes deshidratados.
El formato que más se exportó el pasado año fueron las balas deshidratadas, con cerca de medio millón de toneladas vendidas en el mercado exterior, mientras que las ventas en formato granulado fueron de algo más de 250.000 toneladas.
En 2024, Arabia Saudí se posicionó como el principal destino de las exportaciones españolas de forrajes deshidratados, con un volumen que superó las 163.554 toneladas. Le siguen los Emiratos Árabes Unidos, con 126.311 toneladas, y China, que importó 102.137 toneladas. Estos tres países representan una parte significativa del total exportado, reflejando la fuerte demanda en estas regiones.
Otros mercados importantes incluyen Corea del Sur, con 60.073 toneladas, y Jordania con 57.605 toneladas. En Europa, Portugal destacó como el mayor importador, con 41.954 toneladas, seguido de Francia y Grecia.
Luis Machín, director de la Asociación, explicó que “tras la drástica reducción de la demanda internacional en el pasado año 2023, las exportaciones se han recuperado ligeramente, pero todavía estamos lejos de la media de los últimos 10 años, donde las ventas al mercado internacional se situaban por encima del millón de toneladas anualmente”. Aunque de cara al futuro dese la asociación se muestran optimistas. “Se espera que en los próximos años la demanda global vaya en aumento, conforme se vayan recuperando los sectores lácteos y la cabaña ganadera en varios de los principales importadores mundiales de forrajes”. Por último, apunta que “el sector está trabajando en mejorar la calidad y la eficiencia en la producción para mantener su posición competitiva en el mercado internacional”.
La producción de alfalfa cerró su campaña en el campo español con unos volúmenes un 15% superiores a la anterior, hasta sobrepasar el millón de toneladas, y confirmándose las previsiones de hasta un 25% en la producción de Lleida. Una mejor climatología y un aumento de la superficie productiva fueron claves para ese incremento de los volúmenes. Las comarcas de la provincia de Lleida destinan un total de 23.669 hectáreas a la producción de forrajes, lideradas por la alfalfa con 18.300.