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URBANISMO CENTRO HISTÓRICO

La Paeria de Lleida corta las calles La Suda y Sant Andreu por una casa en ruina

El edificio sufre “patologías muy graves” que pueden hacer que colapse “en cualquier momento”

Tiene 110 años de antigüedad y hasta hace un mes tenía inquilinos

La Paeria va ordenar tallar els carrers la Suda i Sant Andreu per seguretat el 14 de febrer passat.

La Paeria ordenó cortar las calles La Suda y Sant Andreu por seguridad el pasado 14 de febrero. - S. COSTA D.

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El ayuntamiento ha declarado en ruina técnica y urbanística el inmueble situado en el número 1 de la calle La Suda, en el Centro Histórico, y ha ordenado el cierre provisional tanto de esta calle como la de Sant Andreu por seguridad, ya que el bloque “está en riesgo de caer en cualquier momento”. Según ha podido saber este diario, todo empezó cuando el 5 de febrero, una arquitecta municipal y dos agentes de la Guardia Urbana hicieron una inspección del edificio, que tiene 110 años de antigüedad y está al lado del Mercat del Pla. Comprobaron que tenía una fuga de agua que había desintegrado parte de los muros colindantes, perdiendo “toda la cohesión necesaria para sustentar la estructura”. Un hecho que la arquitecta consideró “una patología muy grave” que podía provocar su colapso en cualquier momento.

A raíz de esta situación, el ayuntamiento contactó con la propietaria del inmueble, una particular, así como sus dos arrendatarios, que alegaron que ninguna de las viviendas tenía luz. Se les notificó que debían abandonar el edificio por seguridad y fue declarado en ruina técnica “porque las patologías existentes no hacen viable la posibilidad de rehabilitar el inmueble”. Por otro lado, el ayuntamiento contactó con la empresa B-Biosca SL para tapiar los accesos del edificio por seguridad y evitar posibles actos vandálicos y okupaciones.Días después, el 14 de febrero, la Paeria ordenó cortar las calles La Suda y Sant Andreu tanto a peatones como vehículos aludiendo razones de seguridad. Sin embargo, el 20 de febrero dos agentes de la Guardia Urbana vieron a una persona accediendo al interior del inmueble. Este señaló que era un antiguo inquilino que venía a por sus enseres y que le había abierto la puerta un representante de la propiedad, por lo que los policías le advirtieron de que podía ser multado si reincidía. Finalmente, la Paeria ratificó la ruina económica y urbanística y ordenó a la propiedad derribar el bloque, o si no lo asumirá de forma subsidiaria. B-Biosca SL presupuestó que esta actuación costaría 25.823,47 euros. A pocos metros de distancia, los números 36 y 38 de la calle Cavallers están en ruina y el 34 también está en mal estado.

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