Cacerolada en la escuela Sant Jordi de Lleida para exigir mejoras educativas
La comunidad educativa del centro y el instituto Manuel de Montsuar se unen a las movilizaciones que piden más recursos para garantizar la calidad de la enseñanza pública

La comunidad educativa de la escuela Sant Jordi de Lleida ha protagonizado hoy una sonora cacerolada para reclamar mejoras urgentes en el sistema educativo público.
Marta Casamiquela Pérez, directora de la escuela Sant Jordi, ha explicado que esta iniciativa responde a una preocupación creciente por la falta de recursos que afecta todo el sistema educativo. "Nosotros ya hace tiempo que vemos que la calidad del sistema educativo, del sistema público, está disminuyendo por una falta grande de recursos", ha afirmado Casamiquela. Aunque reconoce que las ratios se están reduciendo en educación infantil, la directora ha subrayado que "los cursos superiores seguimos teniendo ratios elevadas, también a la ESO."
La protesta ha tenido lugar en el patio exterior del centro, donde los niños han salido con cazuelas y han podido tomar conciencia de cómo les afecta directamente a la falta de inversión en educación. Según ha destacado Casamiquela, esta acción forma parte de un proyecto educativo más amplio sobre los derechos de los niños que culminará con un espectáculo por Navidad.
Les demandas del colectivo docente
Entre las principales reivindicaciones de que han motivado esta cacerolada destacan la necesidad de más recursos para atender la diversidad a las aulas, la reducción de las ratios en todos los niveles educativos y la disminución de la carga burocrática que soporta al profesorado. "Tenemos una llegada masiva de alumnado recién llegado que no podemos atender adecuadamente. Tenemos cada vez más necesidad de atención al aprendizaje en las aulas de diferentes trastornos y neurodivergencias", ha explicado la directora del Sant Jordi.
Otro de los aspectos más criticados es el exceso de burocracia y papeleo que carga al personal docente, restando tiempo y energías a la tarea educativa. Según Casamiquela, "la buena voluntad del colectivo de docentes hace que las cosas sigan funcionando, pero la sostenibilidad del sistema está en riesgo".
La educación como herramienta de transformación social
La directora ha querido destacar la importancia de involucrar a los niños en estas reivindicaciones: "Queremos despertar el espíritu crítico de los niños, que entiendan que cuando una cosa se puede hacer mejor y sabes que tendrían que estar los recursos para hacerla mejor, tienes que pedir y exigir que así sea". También ha subrayado que la calidad de la educación de hoy determinará la sociedad de mañana, ya que estos alumnos "serán los encargados de sostener a la sociedad en el futuro".