VIVIENDA
Entra en vigor el tope de precios al alquiler temporal y de habitaciones
Agentes inmobiliarios prevén que en Lleida causará una fuerte caída de la oferta

Última promoción de pisos sociales de alquiler construidos en Els Mangraners. - PAU PASCUAL PRAT
La nueva ley catalana de vivienda entró en vigor el miércoles, dando inicio a la regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones en los municipios tensionados. Todos los pisos con uso residencial deben cumplir ahora con el tope de precios, independientemente de la duración del contrato de alquiler. Para los de temporada, se tendrá que acreditar la finalidad del contrato. Respecto a las habitaciones, la suma del precio de cada una no podrá superar (en los nuevos contratos) el importe del arrendamiento anterior de toda la vivienda y, si el casero es un gran tenedor o el piso no se ha alquilado en los últimos cinco años, no se podrá sobrepasar el índice de referencia estatal.
La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, defendió la nueva regulación para “incrementar el parque de vivienda asequible” y aseguró que la estrategia del Govern “va más allá de la declaración de zona residencial de mercado tenso y se combina con dos medidas más: la ampliación del parque público de vivienda y la puesta en marcha del fondo de emancipación para jóvenes”.
Profesionales del sector temen que esta regulación causará una “gran retirada” de pisos en alquiler, y que el mercado que más se resentirá en Lleida será el de habitaciones. “Cuestan de media entre 300 y 400 € al mes, y en la mayoría de casos tendrán que bajar a la mitad o más, por lo que muchos propietarios se verán obligados a vender el piso o cerrarlo”, valora el presidente del colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) de Lleida, Josep Maria Esteve.
El Parlament aprobó la ley el 18 de diciembre con los votos del PSC, ERC, los Comuns, la CUP y el apoyo parcial de Junts.