JUSTICIA
Agresiones sexuales a empleadas de prisiones
Protesta tras el último caso en Barcelona

La concentración tuvo lugar ayer a las 14.00 horas en la puerta del Centre Penitenciari Ponent. - AMADO FORROLLA
Más de una veintena de empleados del Centre Penitenciari Ponent se concentraron ayer en las puertas de la cárcel para condenar “el aumento persistente de las agresiones al personal, con una especial gravedad de las agresiones sexuales contra las trabajadoras”. Una protesta convocada por el sindicato CSIF y el colectivo Marea Blava tras el último caso que se produjo la semana pasada en el Centre Penitenciari de Joves de la Roca del Vallès. Durante una consulta de enfermería, el interno se abalanzó sobre una funcionaria y la tocó en sus genitales. Al parecer, una semana antes lo había intentado con otra trabajadora y se trata de un recluso sometido a un protocolo por agresión sexual.
Aseguran que “la falta de actuación ante estas situaciones nos condena a ser potenciales víctimas, tanto de agresiones sexuales como físicas”. Para ello, CSIF y Marea Blava exigieron “acciones inmediatas, efectivas y firmas”. Denuncian que “la permisividad, el silencio, la pasividad y la omisión por parte de los responsables es violencia institucional. No toleraremos ninguna agresión más, ni sexual ni física. ¡Ni una más! ¡Decimos basta!”.