La Generalitat cierra su oficina en Tel Aviv tras pactarlo con los Comuns
Illa avala la decisión mientras Junts la critica abiertamente y ERC la ve solo estética. Lleida exportó productos a Israel por valor de 19,5 millones de euros en 2024

Jéssica Albiach y Albert Dalmau acordaron el cierre de la oficina de Acció en Tel Aviv. - MARTA SIERRA/ACN
La Generalitat anunció ayer el cierre de la oficina de Acció en Tel Aviv ante la nueva ofensiva de Israel en la Franja de Gaza tras llegar a un acuerdo con los Comuns. El anuncio se escenificó en una reunión entre el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, y la líder de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, justo antes del inicio del pleno en el Parlament.
Sin embargo, hace menos de dos meses el conseller de Empresa, Miquel Sàmper, defendió mantenerla argumentando que es sólo técnica sin representación política.
Les exportaciones catalanas a Israel superaron el año pasado los 593 millones de euros, cerca de un 40% más que en 2015, ejercicio en el que se abrió la oficina de Acció en Tel Aviv.
Por su parte, las empresas leridanas vendieron el año pasado a Israel por valor de 19,5 millones de euros, mientras que compró productos por unos 883.000 euros, según datos provisionales del ministerio de Comercio.
El líder de Junts, Carles Puigdemont, calificó de “error grave” la decisión de cerrar esta oficina comercial. “Un error grave. Una muestra más de que el PSC sólo le interesa ocupar el poder al precio que sea”, escribió en X. Mientras, el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, ve “exceso de esteticismo” en el cierre de la oficina comercial catalana en Israel.
Por su parte y ante las críticas, el president de la Generalitat, Salvador Illa, defendió la medida del Executiu y sostuvo que el Govern “ha tomado la decisión que debía tomar cuando debía tomarla”.
Marlaska asume ‘el error’ en el contrato de munición
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, asumió ayer en el Congreso el “error”, “desajuste” o “defecto” que supuso adjudicar a una empresa israelí un contrato de munición para la Guardia Civil, que ya está en proceso de rescisión, que no será “tan gravosa” como en principio se pensaba.
Paralelamente, la ministra de Defensa, Margarita Robles, apoyó la reforma de la ley que, cuando se apruebe, permitirá el embargo de armas a Israel, aunque fuentes de su departamento advirtieron que aplicar esta medida “no es tan sencillo”. Explicaron que el mercado armamentístico, al igual que otros, está muy globalizado y es complejo evitar comprar a empresas de otras nacionalidades que no hayan adquirido algún elemento israelí para sus productos.Por otra parte, Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo tuvieron ayer otro enfrentamiento verbal en el Congreso en el que el presidente del Gobierno acusó al líder de la oposición de “falta de humanidad” por hacer chistes sobre Israel mientras “el mundo se moviliza contra la barbarie”.Mientras, Feijóo alertó contra la “degradación democrática” que está viviendo España con el Gobierno de Sánchez y afirmó que es “urgente oxigenar” a España de “autoritarismo, mentiras y corrupción”.