Un mecánico advierte del error que muchos conductores cometen al arrancar el coche y que puede costar hasta 5.000 euros
Expertos mecánicos advierten que un mal hábito puede provocar un desgaste prematuro en piezas clave del motor

Un mecánico arreglando un coche.
Cada mañana, millones de conductores encienden su coche sin prestar atención a un error común que, con el tiempo, puede derivar en costosas reparaciones de hasta 5.000 euros. El taller mecánico @auto.carrascosa ha lanzado en su cuenta de TikTok una advertencia sobre este fallo, aparentemente inofensivo y muy extendido entre los propietarios de automóviles, que está relacionado con los hábitos de conducción durante los primeros minutos tras poner en marcha el motor, especialmente en las frías mañanas de invierno.
Según explica el especialista, el problema radica en forzar el motor cuando aún está frío, una práctica especialmente perjudicial durante los meses de invierno. «Muchas personas arrancan el coche y salen inmediatamente a toda velocidad, sin dar tiempo a que el aceite se caliente y lubrique adecuadamente todas las piezas del motor», señala el experto. Este comportamiento somete a los componentes mecánicos a un estrés innecesario que, con el tiempo, puede derivar en graves problemas.
¿En qué consiste exactamente este error y por qué es tan perjudicial?
El error se produce cuando, tras arrancar el vehículo, especialmente en días fríos, el conductor acelera bruscamente o mantiene revoluciones elevadas sin haber permitido que el motor alcance su temperatura óptima de funcionamiento. Durante los primeros minutos tras el arranque, el aceite del motor se encuentra más espeso debido a las bajas temperaturas y no circula adecuadamente por todos los componentes, creando lo que los mecánicos denominan «una lubricación deficiente».
Esta falta de lubricación adecuada provoca un mayor desgaste en piezas críticas como pistones, cilindros, cojinetes y el árbol de levas, que sufren un rozamiento excesivo. A largo plazo, este desgaste prematuro puede derivar en averías graves que requieren la reconstrucción parcial o total del motor, con costes que, como advierte el mecánico, pueden ascender hasta los 5.000 euros en modelos más complejos o de gama alta.
Cómo evitar dañar el motor al arrancar en frío
Los expertos recomiendan una serie de prácticas sencillas pero efectivas para proteger el motor, especialmente en los meses de invierno:
1. Tras arrancar el vehículo, esperar entre 30 segundos y un minuto antes de comenzar a circular. Este breve período permite que el aceite comience a circular y a lubricar las piezas móviles del motor.
2. Durante los primeros kilómetros, conducir de manera suave, evitando aceleraciones bruscas y manteniendo revoluciones moderadas (por debajo de las 2.500 rpm en motores diésel y 3.000 rpm en gasolina).
3. Evitar exigir al motor su máximo rendimiento hasta que el indicador de temperatura del motor muestre que se ha alcanzado la temperatura óptima de funcionamiento, lo que suele ocurrir tras unos 5-10 minutos de circulación.
Cuáles son las consecuencias de ignorar esta recomendación
El impacto económico de no atender a estas recomendaciones puede ser considerable. «Hemos visto motores con menos de 100.000 kilómetros que han necesitado reconstrucciones completas debido a este tipo de conducción», explica el mecánico. Las averías más frecuentes relacionadas con este mal hábito incluyen:
- Desgaste prematuro de los cilindros y pistones
- Daños en los cojinetes del cigüeñal
- Problemas en el árbol de levas
- Deterioro acelerado de la bomba de aceite
- Mayor consumo de aceite y combustible
Además del coste económico directo de la reparación, hay que tener en cuenta los gastos indirectos como el tiempo de inmovilización del vehículo, posibles transportes alternativos y, en algunos casos, la pérdida de valor del automóvil.
¿Afecta este problema a todos los tipos de vehículos por igual?
Aunque este error afecta a todos los vehículos con motor de combustión, algunos modelos son más susceptibles que otros. Los coches diésel modernos, con sistemas de inyección de alta presión, suelen ser más sensibles a este tipo de conducción incorrecta. Por su parte, los vehículos más antiguos, fabricados antes del año 2000, generalmente tienen sistemas de lubricación menos eficientes en frío, por lo que requieren mayor tiempo de calentamiento.
En cuanto a los vehículos híbridos y eléctricos, estos presentan particularidades diferentes. Los híbridos suelen arrancar utilizando el motor eléctrico, lo que reduce el estrés inicial sobre el motor de combustión, mientras que los vehículos totalmente eléctricos no sufren esta problemática al carecer de motor térmico.
El mantenimiento preventivo como complemento esencial
Además de una conducción adecuada, los expertos insisten en la importancia del mantenimiento preventivo para evitar problemas mayores. Esto incluye:
- Cambiar el aceite y el filtro según las especificaciones del fabricante, y considerar intervalos más cortos si se realizan habitualmente trayectos cortos.
- Utilizar aceites de calidad con la viscosidad adecuada para las condiciones climáticas locales. En zonas de inviernos fríos, pueden ser recomendables aceites con propiedades específicas para bajas temperaturas.
- Revisar periódicamente el sistema de refrigeración, pues un termostato defectuoso puede impedir que el motor alcance su temperatura óptima de funcionamiento.
«La inversión en un buen mantenimiento y unos minutos de paciencia cada mañana pueden ahorrarte miles de euros a largo plazo», concluye el mecánico, recordando que los pequeños hábitos cotidianos son determinantes para la longevidad de un vehículo que, para muchas familias españolas, representa una inversión considerable.