Austria gana Eurovisión 2025 con JJ y su balada épica; Melody se hunde
El joven austríaco triunfa con una puesta en escena marina y poderosa, en una edición marcada por la polémica con Israel y la diversidad lingüística

Melody durante su actuación en Eurovisión.
El Festival de Eurovisión 2025 celebrado anoche en Basilea (Suiza) ha culminado con la victoria del representante austriaco JJ, quien con su emotiva balada sobre un naufragio sentimental ha logrado 436 puntos, otorgando a Austria su tercer triunfo en la historia del certamen. Mientras tanto, la representante española Melody ha quedado relegada al puesto 24 de 26 participantes, con tan solo 37 puntos, en una gala marcada por la controversia en torno a la participación de Israel, que finalizó en segunda posición.
El joven cantante austríaco-filipino de 19 años, que destaca por su excepcional tesitura de contratenor, ha conquistado tanto a jurados como al público con una puesta en escena dirigida por el español Sergio Jaén, quien transformó su historia en una impactante epopeya marina en blanco y negro. Este triunfo se suma a los conseguidos por Austria en 1966 y 2014, cuando Conchita Wurst se alzó con la victoria.
La actuación española y el resultado final
Melody, representante española, demostró su calidad interpretativa con "Esa diva", ejecutando un número técnicamente complejo que incluía una nota larga al final y un remate acrobático. Durante los aplausos, la artista sevillana recuperó su icónico gesto del "helicóptero" con el cabello, para deleite de sus seguidores. Sin embargo, esto no fue suficiente para convencer ni al jurado profesional ni al televoto.
La delegación española recibió 27 puntos de los jurados nacionales (10 de Albania, 5 de Francia, Malta y Azerbaiyán, y 2 de Suecia) y apenas 10 del televoto, sumando un total de 37 puntos que la situaron en la antepenúltima posición. Ana María Bordas, jefa de la delegación española, expresó su desconcierto: "No ha fallado ni un pase, lo ha dado todo. Es una ganadora. Nos sentimos muy orgullosos. Hoy, más que nunca, hay que aplaudir a Melody; una gran artista con una calidad vocal enorme. Sinceramente, no entendemos que el jurado profesional no lo haya valorado".
Antes de la actuación, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, había mostrado su apoyo a través de las redes sociales: "Mucho ánimo y suerte a nuestra diva valiente y poderosa esta noche en Eurovision 2025. Talento, fuerza y alegría representando a España en Europa".
La controversia en torno a Israel
La edición de este año ha estado marcada por la polémica participación de Israel, país que mantiene su ofensiva militar sobre Gaza con más de 53.000 palestinos fallecidos hasta la fecha. La representante israelí, Yuval Raphael, superviviente de los ataques de Hamás de 2023, recibió ligeros abucheos al inicio y final de su actuación, aunque fueron menos intensos que los dirigidos a su predecesora.
El resultado final ha intensificado la controversia, ya que Israel quedó en segunda posición con 357 puntos, gracias principalmente al apoyo masivo del televoto, que le otorgó 297 puntos permitiéndole saltar desde el decimoquinto puesto que ocupaba tras las votaciones de los jurados profesionales.
La tensión también afectó a RTVE, que recibió una amenaza de multa si mencionaba durante su retransmisión las consecuencias de la ofensiva israelí en Gaza, como había hecho en la segunda semifinal. El ente público español respondió con un mensaje previo a la emisión: "Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina".
El desarrollo de la gala y las votaciones
La final del festival contó con 26 países participantes de los 37 que iniciaron la carrera por el micrófono de cristal. Esta edición, que regresó a Suiza, país que acogió el primer festival, ha marcado un récord en diversidad lingüística desde que en 1999 se otorgara libertad para cantar en el idioma que cada país prefiriera.
El concurso comenzó con la actuación del noruego de origen malagueño Kyle Alessandro, seguido por el singular 'Espresso Macchiato' del estonio Tommy Cash y la representante israelí. Entre los momentos destacados de la primera mitad figuraron la actuación del eventual ganador JJ, así como la jovial 'C'est La Vie' del neerlandés Claude, con sus influencias africanas, y la provocadora puesta en escena de la finlandesa Erika Vikman.
En la recta final llegaron algunos de los grandes favoritos: los suecos KAJ con 'Bara Bada Bastu', la emotiva canción maternofilial de la francesa Louane, y el cierre con la electrónica étnica de los albaneses Shkodra Elektronike.
Las votaciones se desarrollaron en dos fases. En primer lugar, el jurado profesional otorgó 258 puntos a Austria, seguida de Suiza (214), Francia (180), Italia (159) y Países Bajos (133). Posteriormente, el televoto dio un vuelco a algunos resultados, especialmente en el caso de Israel, que obtuvo 297 puntos del público, seguido por Estonia con 258 y Suecia con 195.
Como resultado final, el top 10 quedó configurado de la siguiente manera: 1. Austria (436 puntos), 2. Israel (357), 3. Estonia (356), 4. Suecia (321), 5. Italia (256), 6. Grecia (231), 7. Francia (230), 8. Albania (218), 9. Ucrania (218) y 10. Suiza (214).
El Festival de Eurovisión y su impacto cultural
El Festival de Eurovisión, que celebró su 69ª edición en 2025, continúa siendo uno de los eventos musicales más seguidos a nivel mundial, con una audiencia que supera los 180 millones de espectadores. A lo largo de su historia, el certamen ha servido como plataforma de lanzamiento para artistas de la talla de ABBA, Céline Dion o Måneskin, y ha reflejado las transformaciones sociales, políticas y culturales del continente europeo.
En los últimos años, el festival ha evolucionado hacia propuestas más diversas e inclusivas, aunque también se ha visto envuelto en controversias políticas que han cuestionado su pretendida neutralidad. El caso de Israel en esta edición no es el primero en generar debate, pues ya en ediciones anteriores países como Rusia o Bielorrusia han sido objeto de protestas o exclusiones.
Para España, cuya última victoria se remonta a 1969 con Salomé (compartida con otros tres países), Eurovisión sigue representando un escaparate musical importante, a pesar de los discretos resultados obtenidos en las últimas décadas. La participación de Melody, artista que saltó a la fama siendo una niña con éxitos como "El baile del gorila", generó grandes expectativas que finalmente no se han visto correspondidas en las votaciones.