SALUD
Mejorar el equilibrio en el Parkinson
Un estudio del IRBLleida y la UdL combina realidad virtual y estimulación cerebral contra las alteraciones de la marcha. Los pacientes aseguran que ganan confianza a la hora de caminar

Uno de los participantes en el estudio del IRBLleida y la UdL. - IRBLLEIDA
Las alteraciones de la marcha son uno de los síntomas más frecuentes e incapacitantes de la enfermedad de Parkinson. Estas dificultades, a menudo, empeoran cuando la persona debe hacer dos tareas a la vez, como por ejemplo mantener una conversación mientras camina, y pueden persistir pese al tratamiento farmacológico. El Grup de Recerca de Cures de Salut (GReCS) del Instituto de Recerca Biomèdica de Lleida (IRBLleida) y la Universitat de Lleida han evaluado la efectividad y la experiencia de participar en un programa innovador de rehabilitación que combina entrenamiento en cinta de caminar, entornos de realidad virtual como un juego y estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS), una técnica no invasiva de estimulación cerebral.
“Los resultados muestran que la intervención mejora el equilibrio, y los participantes notan más confianza y capacidad de autogestión”, explica la investigadora del grupo, Helena Fernández-Lago. Este estudio aporta evidencia preliminar sobre el potencial de las intervenciones multimodales que combinan ejercicio físico, estimulación cognitiva y tecnologías digitales para abordar los déficits motores y cognitivos del Parkinson. Los resultados abren la puerta a futuros estudios con muestras más amplias que permitan confirmar el efecto de estas estrategias y optimizar la rehabilitación personalizada.
El ensayo clínico, que se ha publicado en la revista Neurological Sciences, comparó tres tipos de intervenciones: entrenamiento en cinta de caminar, con realidad virtual gamificada y esta última combinada con tDCS. Los participantes completaron doce sesiones a lo largo de seis semanas. “El grupo que combinó realidad virtual y estimulación cerebral mostró una mejora específica en la cadencia de la marcha durante situaciones de doble tarea motora, una condición especialmente exigente para las personas con Parkinson”, añade Fernández-Lago.
El estudio también incluyó entrevistas con los participantes, que describieron una mayor confianza a la hora de caminar y explicaron que habían incorporado estrategias para gestionar mejor las situaciones complejas de movilidad en su día a día.
La investigación contribuye a ampliar el conocimiento sobre nuevas estrategias de rehabilitación orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas con Parkinson. Sin embargo, los investigadores leridanos remarcan que se trata de un estudio preliminar con una muestra reducida.