SECTORES
La ola de frío dispara un 25% los costes de calefacción de las granjas
El sector avícola es un gran demandante por el bienestar de los animales

Los costes energéticos son muy importantes en las granjas. - ACN
La ola de frío que ha vivido Lleida ha dejado estampas blancas con calles nevadas en cotas bajas a principios de semana, pero también diferentes sectores que hacían cuentas de cuánto les repercutirá en sus negocios. Es el caso del sector avícola, muy demandante de calefacción por el bienestar de las aves es uno de ellos. El temporal de frío y nieve ha incrementado del orden de un 25% la demanda de calefacción en las granjas leridanas, según explican fuentes del sector, sea tanto alimentado por gas como por biomasa. Para reducir este tipo de costes los ganaderos apuestan por mejoras en las instalaciones para tener un control climático más ajustado, pero pese a ello sigue siendo una parte significativa de los costes.
El consumo de calefacción, pese a que es especialmente significativo en invierno, se alarga muchos de los meses del año. Por ejemplo, arrancar una manada de pollos para engorde requiere de instalaciones que estén a entre 33 y 33,5 grados centígrados para el confort de las aves. En el caso de las codornices la temperatura es incluso superior, de entorno a 37 grados. En primavera y especialmente en verano, el consumo eléctrico es el que se incrementa para alimentar la refrigeración en las explotaciones. En este caso, el coste se puede ver amortiguado con la instalación de placas solares, explicaron las fuentes, con ejemplos de reducciones de un 50 por ciento.
Cultivos
Las bajas temperaturas, sin embargo, han sido especialmente beneficiosas, en general, para los cultivos del llano de Lleida. Por una parte, las heladas permiten que los árboles frutales acumulen horas de frío, claves para el desarrollo de las producciones en los próximos meses. Manzanos, perales o melocotoneros necesitan mucho más frío aún al igual que los almendros, por poner algunos ejemplos, para que el árbol descanse y produzca con fuerza en primavera. Pero, además, las heladas impiden la proliferación de diferentes plagas, reduciendo problemas de sanidad vegetal.
La bioseguridad, clave para controlar la gripe aviar
La aparición de un segundo caso de gripe aviar en Lleida mantiene disparadas las alarmas entre el sector avícola, que insiste en que la clave son las medidas de bioseguridad, para evitar que el virus entre en la granja. Cualquier descuido de un calzado mal desinfectado, que por ejemplo hubiera pisado heces de un ave salvaje enferma, puede ser la vía de entrada. Las granjas en diez kilómetros alrededor de los dos casos detectados en Bellpuig y Castellnou de Seana se encuentran ahora bajo un férreo control. Solo pueden sacar las aves de las explotaciones tras controles con analíticas. Pero mientras están en vigor durante un mes las medidas de control, no pueden volver a llenar las plazas que quedan vacías. Así los efectos para las granjas pueden ser muy diferentes en función del momento en que se encuentre un engorde de pollos, por poner un ejemplo.