La Baronia de Rialb compra 231 hectáreas de bosque para gestionarlas y evitar incendios
El ayuntamiento recupera fincas privadas abandonadas para proteger la biodiversidad. Ayudas de la Generalitat para comprar un millar de hectáreas en Catalunya

Imagen de archivo de un bosque del término de La Baronia de Rialb.
La Baronia de Rialb comprará 231 hectáreas de fincas privadas abandonadas en el municipio para implementar un modelo de gestión forestal que permitirá preservar la biodiversidad local, reducir el riesgo de incendios forestales y mejorar la fauna vinculada al río Rialb, convirtiéndose en un proyecto de conservación ambiental en la comarca de la Noguera. Lo hará después de que la Generalitat haya aprobado un programa de ayudas para impulsar la compra de fincas para preservar la biodiversidad.
Esta iniciativa forma parte de un programa más amplio impulsado por la dirección general de Políticas Ambientales y Medio Natural de la Generalitat, mediante el cual se busca proteger y restaurar más de un millar de hectáreas distribuidas en unas 70 fincas de diferentes comarcas de Catalunya. El programa de ayudas, aprobado este mes de diciembre, ha movilizado 3,8 millones de euros en subvenciones destinadas a ayuntamientos, consorcios y entidades sin ánimo de lucro que han alcanzado acuerdos para la compra de estos terrenos. Las cuantías de las subvenciones oscilan entre los 11.000 euros y los 300.000, en función de las características de cada proyecto, y se financia casi el 90% de la adquisición de la finca.
En el caso de La Baronia de Rialb, el ayuntamiento será el responsable de tramitar la adquisición de las fincas y de implementar el proyecto de gestión forestal. Según explicó el alcalde, Antoni Reig, esta es una medida de gran relevancia para transformar espacios abandonados en terrenos púbicos gestionados bajo un modelo proteccionista. “Se trata de conseguir una finca modelo para hacer una gestión forestal óptima que ayude a reducir el riesgo de incendios, donde se potencia la fauna y en definitiva la biodiversidad”, aseguró Reig. Destacó la importancia de que estos terrenos dejen de ser “fincas abandonadas en medio del bosque” para convertirlos en espacios donde se pueden disfrutar los beneficios ambientales y también paisajísticos. “Estos terrenos serán objeto de un proyecto de gestión forestal que responda a criterios de sostenibilidad ambiental”. Entre los objetivos específicos destacan la preservación de la biodiversidad del territorio, la limitación del riesgo de incendios y la mejora del hábitat de fauna local, especialmente asociada al río Rialb.
El programa de la Generalitat había previsto en 2023 la compra de unas 200 fincas en espacios naturales, aunque ahora se ha priorizado la adquisición consensuada. Actualmente, unas treinta propuestas de ayuntamientos, consorcios y entidades han recibido ya la aprobación provisional. Estos compradores deben proteger y restaurar la biodiversidad de la finca adquirida durante un plazo de 30 años, de acuerdo con el proyecto presentado a la Generalitat. El plazo para materializar estas compras y comenzar los proyectos de conservación vence el 31 de diciembre de 2026. El programa se extiende por distintas comarcas catalanas desde el Alt Urgell hasta el Baix Ebre o l’Alta Ribagorça, donde hay una propiedad de poco más de una hectárea en La Vall de Boí, que cuenta con un edificio y que se encuentra en el área del Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.
La Baronia de Rialb tiene 15.000 hectáreas de masa forestal y 2.100 de suelo agrícola. En los últimos años se ha impulsado desde el consorcio Segre-Rialb la creación de la asociación de propietarios forestales del entorno del embalse de Rialb para trabajar de manera conjunta en la prevención de incendios y buscar recursos para mejorar la gestión de los bosques.