REGADÍO
Inversión millonaria para reducir las pérdidas de agua en el Canal de Aragón y Catalunya
El Gobierno central licita la mejora del acueducto y sus redes principales para los próximos 2 años. La comunidad lanza un plan de digitalización del riego para reducir las fugas, que superan los 27 hm3

El Gobierno central licita la mejora de los canales del Aragón y Catalunya para mejorar su eficiencia.
El Canal de Aragón y Catalunya afronta dos inversiones clave para reducir las pérdidas de agua en sus redes de transporte, desde los embalses de Barasona, Santa Anna y San Salvador hasta el final de sus acequias, y que suponen, según las estimaciones del propio canal, 27,2 hm3 de agua al año.
Ese volumen duplica con creces el consumo anual de agua de boca de Lleida, que supera ligeramente los 10 hm3, y, por población, permtiría cubrir la demanda de año y medio en las localidades de la zona regable, que suman 212.000 habitantes.
La primera inversión la está tramitando la dirección del general del Agua del Miteco (ministerio para la Transición Ecológica) en una contrata de 35,8 millones de euros para la “mejora del estado de los canales existentes en las zonas regables de interés general del Estado” en la cuenca del Ebro “con el fin de impulsar el ahorro, eficiencia y sostenibilidad en el uso de los recursos hídricos”. El segundo de los siete lotes se centra en el Aragón y Catalunya.
“Preocupan las elevadas pérdidas que se contabilizan en las infraestructuras de riego”, algo que “unido a unos recursos cada vez más escasos y degradados hacen necesario impulsar actuaciones de mejora y modernización”, señala la memoria de la contrata.
La segunda actuación la plantea la propia comunidad de regantes y tiene como objetivo reducir las pérdidas que se producen en la red de acequias, en las que cada campaña se dan fugas que suman 20,4 hm3, casi tres cuartas partes del total, mediante la digitalización, la automatización y la implementación de sistemas de telecontrol en las tomas.
“La correcta aplicación de este sistema”, para el que la UE aporta 654.000 €, “permitirá una mayor capacidad de decisión sobre cuándo, cómo y dónde utilizar el agua que le corresponde a cada toma, a tiempo real o con carácter retrospectivo, y modificar de forma inmediata la estrategia de riego”.