El consell pide ayuda para el control sanitario de los locales
La Diputación lleva a cabo pruebas piloto de asesoría en 6 municipios de Lleida

El consell comarcal del Alt Urgell ha solicitado ayuda a la Diputació. - C.SANS
El consell comarcal del Alt Urgell ha pedido ayuda a la Diputación para garantizar el control sanitario de establecimientos con venta de productos alimentarios, una inspección que había llevado a cabo la conselleria de Salud por cuenta de los ayuntamientos (de quienes depende esta competencia) pero que dejó de hacer con la llegada de la pandemia de la Covid. Esta reclamación se ha producido tras recibir quejas de algunos vecinos de la comarca por la ausencia de este servicio, que afecta a los controles sanitarios en establecimientos que sirven comidas como bares, restaurantes, establecimientos hoteleros, tiendas o supermercados.
La presidenta del consell comarcal del Alt Urgell, Josefina Lladós, explicó ayer que el ente comarcal “hace años que reclama a la Diputación poder disponer de una figura propia o repartida entre varias entidades comarcales” para llevar a cabo estas inspecciones. Hace aproximadamente un año, la corporación provincial aprobó una moción presentada por el grupo de Junts-Impulsem para subvencionar el personal necesario para que los ayuntamientos de municipios con menos de 5.000 habitantes (el 90% de los de la demarcación) puedan desempeñar estas tareas.
Desde que la Agencia de la Salud, dependiente de la Generalitat, dejó de renovar el convenio sobre el control sanitario con los ayuntamientos en 2019, este servicio apenas se ha llevado a cabo con la excepción de ciudades como Lleida, que contrató a un inspector propio. En el resto de localidades, las tareas de inspección se llevan a cabo previa alerta o denuncia, pero no de forma preventiva y periódica como antes.
El alcalde de Peramola, Joan Puig, donde ha habido una denuncia contra un establecimento hotelero, lamentó ayer la situación y dijo que “es inviable económicamente que en municipios como el nuestro, en el que tenemos hasta siete establecimientos, el ayuntamiento pueda realizar inspecciones”. “Hace años que pedimos una solución de la Diputación pero está todo igual”, dijo.
Plan piloto
Fuentes de la Diputación explicaron por su parte que la corporación impulsa un plan piloto, en colaboración con los colegios profesionales de veterinaria y de enfermería, que incluye los municipios de Solsona, Vilaller, El Pont de Suert, La Vall de Boí, Les Borges Blanques e Ivars d’Urgell. El objetivo es “acompañar a los establecimientos de manera pedagógica, sin voluntad sancionadora, ya que la Diputación no tiene esas competencias”, explicaron. El objetivo es ampliar la ayuda a demás municipios de Lleida durante este año.