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Desprendimientos cortan la autovía A-2 en La Panadella y la RL4 entre Cervera y Manresa
La calzada en sentido Lleida quedó cerrada y desviaron el tráfico durante dos horas y media. El hundimiento de una trinchera junto a las vías, donde Adif ya había actuado, obliga a fletar buses

Imagen del desprendimiento en una trinchera afectó al tramo leridano de la RL4.
Desprendimientos a lo largo de la mañana de ayer cortaron dos de las principales vías de comunicaciones de Lleida: la autovía A-2 y la línea ferroviaria RL4. Estas incidencias llegan tras días de lluvias y se suman a otros episodios similares que han afectado a infraestructuras y edificios leridanos en los últimos meses, marcados por niveles históricos de precipitaciones.
En la autovía, la caída de rocas sobre un tramo de unos 500 metros de la calzada en sentido Lleida obligó a interrumpir a partir de las 6.30 horas la circulación entre Montmaneu y Veciana, en la comarca de la Anoia, y a desviar los vehículos por la antigua N-II. A las 9.00 horas se reabrió un carril mientras operarios despejaban la vía y el tráfico quedó restablecido por completo a media mañana.
Poco después, sobre las 10.00 horas, otros dos desprendimientos sobre las vías de las vías de la RL4 obligaron a cortar la línea, según confirmaron tanto Renfe como Adif. Uno de ellos cortó el paso a un tren que transitaba entre Calaf y Manresa, y lo obligó a retroceder hasta esta primera localidad. Renfe anunció entonces que transportaría en buses a los viajeros afectados. Por su parte, el gestor ferroviario confirmó que este desprendimiento tuvo lugar en uno de los puntos que ya había reparado, y desplazó a sus especialistas a la zona para indagar las causas. Adif añadió que se desconoce cuándo se podrá retomar la circulación.
El corte se amplió poco después hasta Cervera por otro desprendimiento en el tramo leridano de la línea, y obligó a ampliar el servicio de bus alternativo desde la capital de la Segarra. A partir de mediodía, sin embargo, los trenes volvieron a circular entre Cervera y Calaf. Cabe recordar que el tramo afectado por desprendimientos es uno de los que fuentes sindicales señalan como deteriorados por falta de mantenimiento.
primera de ellas se registró en un tramo de 500 metros de la autovía en sentido Lleida entre Montmaneu y Veciana, donde a las 6.30 de la mañana se registró un desprendimiento de tierras que obligó a cortar la circulación. A las 9.00 horas se reabrió un carril mientras los operarios limpiaban la vía.
Poco después, sobre las 10.00 de la mañana, otros dos desprendimientos sobre las vías de las vías de la RL4 obligaron a cortar la línea, según confirmaron tanto Renfe como Adif.
El primero de ellos cortó el paso a un tren que transitaba entre Calaf y Manresa, y lo obligó a retroceder. Renfe anunció entonces que los pasajeros podrían completar el tramo Calaf-Manresa en autobús. El gestor ferroviario confirmó, a su vez, que este desprendimiento tuvo lugar en uno de los puntos que ya había reparado, y desplazó a sus especialistas a la zona para explorar las causas. Adif añadió que se desconoce cuándo se podrá retomar el servicio ferroviario.
El corte se amplió poco después hasta Cervera por otro desprendimiento en el tramo leridano de la línea, y obligó a ampliar el servicio de bus alternativo desde la capital de la Segarra. A partir de mediodía, sin embargo, los trenes volvieron a circular entre Cervera y Calaf.
Menos de 24 horas antes de ambos desprendimientos Adif había añadido cinco nuevas limitaciones de velocidad en la RL4 que debían activarse mañana, y que se sumaban a las que ya hay entre Tàrrega y Cervera. Las nuevas debían aplicarse justamente entre Calaf y Manresa, y obligaban a circular a 50 km/h por espacio de 9 kilómetros, incluyendo un único tramo de 6,5 kilómetros entre Cervera y Calaf.