SEGRE

ESQUÍ

Las intensas nevadas de este invierno obligan a las pistas de esquí a adaptarse a las condiciones más duras de los últimos años

El mal tiempo causa 10 cierres entre todos los complejos y restringe el acceso a cotas altas por el viento y causas operativas

Esquiadores inmortalizando un día de esquí en Port Ainé. - EDGAR ALDANA

Esquiadores inmortalizando un día de esquí en Port Ainé. - EDGAR ALDANA

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Falta menos de un mes para que acabe la temporada de esquí 2025-2026, y todo el sector turístico del Pirineo de Lleida coincide en que ha sido una de las más atípicas de los últimos años. La sucesión de borrascas que han azotado a Catalunya este invierno han dejado grosores superiores a los tres metros —Port Ainé llegó a ser el cuarto complejo del mundo con más nieve acumulada en enero— e imágenes de postal propias de otras latitudes.

Pero el mal tiempo también ha traído dificultades. “Históricamente, si el fin de semana hace mal tiempo en el Pirineo hay un 30% de cancelaciones”, explica Josep Castellarnau, presidente de la Federación de Hostelería de Lleida. En cambio, otro hostelero como Carles Cortina, de València d’Àneu, afirma que muchos “clientes han optado por cambiar fechas”, aunque admite que “hay quien se ha quedado con las ganas de esquiar con buen tiempo”.

Este invierno también ha puesto a prueba a las estaciones. “Casi no ha parado de nevar durante 40-45 días”, aseguran desde Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), que gestiona las estaciones de Port Ainé, Espot y Boí Taüll. Y añaden: “quizá la gente que no vive en la montaña no se da cuenta de lo que supone esto para que una estación siga funcionando”.

De hecho, y según datos de FGC tras 99 días de temporada, sus estaciones han cerrado puertas en ocho ocasiones: cuatro en Port Ainé, dos en Espot y dos más en Boí Taüll. Aunque la afectación más importante ha sido en cotas altas, clausuradas por completo 28 días entre los tres complejos, y parcialmente en otros 59. Según las mismas fuentes, los cierres se deben al viento que en algún momento impidió el funcionamiento de instalaciones de transporte por cable y a las aperturas de remontadores más tarde de que la estación abriera puertas para quitar nieve y adecuar las áreas de embarque y desembarque. “Esto supone mucha complicación a nivel de personal” afirman desde FGC, especialmente cuando nieva por la mañana, “porque todo el mundo debe estar ocupado adecuando instalaciones casi sin parar”. Sin embargo, el balance “es positivo aunque en algunos momentos faltaban manos”. En Baqueira Beret y Port del Comte, mientras, solo cerraron el 12 de febrero por la alerta por viento decretada por la Generalitat.

Por su parte, el alcalde de Rialp, Gerard Sabarich, explica que “la Navidad fue excepcional, pero enero y febrero han sido mucho peores por el viento y la nieve que ha caído”. El primer edil, además, afirma “que mucha gente llega sin cadenas” a la carretera que lleva a Port Ainé, provocando “colapsos” e incluso el cierre de la vía, por lo que “hemos pedido a FGC que tenga personal ofreciendo ayuda para poner cadenas y que la quitanieves pase más a menudo”. Otros días, como el pasado 21 de febrero, el complejo cerró por exceso de aforo en la estación, por lo que, según Sabarich “todos deberíamos hacer autocrítica” para evitar “que Port Ainé muera de éxito”. Desde FGC, mientras, aseguran que al término de la temporada “revisaremos nuestros protocolos para que estas problemáticas” no se repitan.

Titulars del dia

* camp requerit
Subscriu-te a la newsletter de SEGRE
tracking