EMERGENCIAS
El viento causa estragos
Las rachas superaron ayer los 100 km/h en el Pirineo. Cerradas las seis estaciones de esquí leridanas y tan solo pudieron retomar la actividad a media mañana Baqueira, Espot y Tavascan

En La Seu, se tuvo que asegurar mobiliario urbano y retirar uralitas inestables. - C. SANS
Las comarcas leridanas vivieron ayer un episodio de fuerte viento que obligó a los Bomberos de la Generalitat efectuar más de una sesentena de atenciones por incidentes de diferente índole.
Uno de los puntos de la demarcación más afectados fue La Seu d’Urgell, donde las rachas alcanzaron los 83,9 kilómetros por hora (km/h) y los servicios de emergencias recibieron más de una cincuentena de avisos por incidencias como techos levantados en edificios y almacenes. Los agentes retiraron de la vía pública objetos como tejas y trozos de cañerías que estaban a punto de caer, como ocurrió en la calle Llorenç Tomàs i Costa y en un céntrico inmueble de la avenida Pau Claris.
La ventada también provocó la caída de árboles, uno de ellos, en el camino de acceso a la discoteca de La Murga y, otro, en el barrio del Serrat de la Capella. El cuerpo, con la colaboración de la policía municipal y los Mossos d’Esquadra, también intervino para asegurar vallas de diferentes obras y en la retidada de uralitas inestables. También cayeron árboles en Montferrer i Castellbó, Montardit de Dalt (Sort), La Torre de Capdella, Tremp, Odèn y Soriguera.
En Sort, minutos antes del mediodía, los Bomberos intervinieron por una claraboya de cristal rota por el temporal y que corría peligro de afectar la vía pública, en el pasaje Riuet número 3.
Entretanto, en Solsona, un grupo de motoristas que circulaba por la carretera de Cambrils sufrieron caídas a causa de la intensidad del vendaval.
Las seis estaciones de esquí leridanas tuvieron que alterar su actividad. En el caso de Port Ainé, Boí Taüll y Port del Comte, las pistas permanecieron cerradas durante toda la jornada. De hecho, las rachas de viento llegaron a los 157 km/h en Boí, en la cota 2.535 metros, una intensidad que no se registraba desde febrero de 2017, según informó ayer el Meteocat. En Port del Comte (a 2.288 metros), las rachas llegaron a los 124.6 km/h.
Por su parte, en Baqueira Beret, Espot Esquí, y Tavascan permitieron cierta actividad en sus cotas más bajas a partir de media mañana.
Otros puntos elevados del Pirineo leridano que registraron fuertes rachas fueron Sant Romà d’Abella y Montsec d’Ares, en el Pallars Jussà (115,2 km/h y 92,2 km/h, respectivamente).
La nieve altera las carreteras
Paralelamente, la nieve cortó la C-28 en el Port de la Bonaigua (Pallars Sobirà y Vall d’Aran) y obligó a circular con cadenas por la C-142b para acceder al Pla de Beret. El hielo en la calzada también complicó la circulación en la C-16 entre Bellver de Cerdanya y Bagà, y en la N-230 entre Vilaller y Vielha, donde se restringió la circulación a los vehículos articulados.
La nieve y el agua fría no impiden bajadas por el Noguera Pallaresa
La temporada de rafting arrancó oficialmente ayer en el Noguera Pallaresa –después de que el jueves ya bajaran las primeras barcas– pese al temporal, con un fuerte viento y precipitaciones en forma de nieve en el Pallars Sobirà. Una decena de personas, repartidas en dos barcas, se animaron ayer a hacer el descenso de Llavorsí. La temperatura del agua se mantuvo entre los 7 y 8 grados, aunque el viento acentuó la sensación de frío. Por eso, a los participantes se les proporcionó una chaqueta adicional, aparte de la que habitualmente se suele llevar junto con el neopreno y el chaleco salvavidas.El inicio de la temporada coincide con la entrada en vigor del convenio con Endesa para garantizar un caudal adecuado en el río y que durará siete meses y se alargará hasta el 15 de octubre.