ENSEÑANZA
Cortan carreteras en Alcarràs, La Seu d’Urgell y Es Bòrdes
Acciones de protesta de los docentes en la A-2, la N-260 y la N-230 . También en la C-55 en Clariana de Cardener

El corte de la A-2, ayer a primera hora. - S.E.

El corte de la A-2, ayer a primera hora. - S.E.

Profesorado manifestándose en dirección a La Seu. - JORDI ECHEVARRIA

También hubo protesta en la N-230. - JORDI ECHEVARRIA

Vehículos parados en la A-2 a causa de la movilización de los docentes. - S.E.

Cortan carreteras en Alcarràs, La Seu d’Urgell y Es Bòrdes - CYNTHIA SANS

Cortan carreteras en Alcarràs, La Seu d’Urgell y Es Bòrdes
La jornada reivindicativa de los docentes comenzó a primera hora de la mañana con cortes viarios como protesta, con la colaboración de payeses, tanto en el llano como en el Pirineo. Poco después de las 7.30, unas 150 personas cortaron la A-2 a la altura de Alcarràs, primero solo en un sentido y después en ambos, y mantuvieron esta movilización hasta alrededor de las diez de la mañana, cuando se dirigieron hacia el centro urbano de la ciuda de Lleida. Por el camino, pararon a protestar ante la sede del PSC y después frente al edificio de los servicios territoriales de Educación, para dirigirse finalmente a Ricard Viñes, punto de inicio de la manifestación.
Además, hubo hubo cortes en la N-260 en La Seu d’Urgell, la N-230 en Es Bòrdes y la C-55 en Clariana de Cardener. En la capital del Alt Urgell, una cincuentena de docentes iniciaron una marcha lenta a las 8.10 horas desde la entrada de la ciudad, delante del polígono industrial de Lleteries, hasta la rotonda de Castellciutat, en la misma vía. Mantuvieron la protesta más de una hora y media y los Mossos d’Esquadra fueron dando paso alternativo a los vehículos cada 15 minutos, por lo que las retenciones en ningún caso sobrepasaron el kilómetro de longitud.
Los docentes de las comarcas de montaña denunciaron la falta de personal de los centros de estas zonas y las dificultades para cubrir las sustituciones y las dotaciones de profesores especialistas. También pusieron de manifiesto que la falta vivienda en las comarcas pirenaicas incide en los problemas para encontrar sustitutos.
Asimismo, aseguraron que “no hay una garantía clara de cobro” de los desplazamientos entre centros que forman una Zona Escolar Rural (ZER) y criticaron que la “sobrecarga” burocrática” del profesorado es “especialmente grave” en este tipo de escuelas.