Un plan urbanístico con 300 viviendas y suelo industrial
El ayuntamiento revisa el POUM y rebaja las previsiones de crecimiento. Busca crecer de forma sostenida y con una tramitación más sencilla

La presentación se llevó a cabo ayer en la Sala. - J.GÓMEZ
El ayuntamiento de Ivars d’Urgell dio ayer el primer paso para redefinir su futuro urbanístico con la presentación ante los vecinos del anteproyecto de revisión del POUM. El documento, vigente desde 2005, inicia ahora su actualización con una propuesta que reduce de forma sustancial las previsiones de crecimiento: de cerca de mil viviendas a unas 300 y apuesta por un planeamiento más realista y una tramitación más ágil para facilitar la implantación de vecinos, empresas y asociaciones. El alcalde, Joan Carles Sánchez, explicó que el planeamiento original ha quedado desfasado respecto a la realidad social y económica del municipio y que la revisión debe servir para contar con una herramienta más útil y adaptada.
El anteproyecto, elaborado por CP Arquitectes con la participación de Anna Costa y David Portolés, plantea un cambio de enfoque respecto al modelo anterior, con un crecimiento más contenido y una ordenación vinculada a la estructura tradicional del núcleo. La reducción de vivienda que propone el equipo redactor permitiría cubrir las necesidades del municipio durante varias décadas: hasta 50 años con el ritmo actual de licencias. La revisión también refuerza la estructura urbana radial que caracteriza el núcleo. El crecimiento histórico desde el centro, con calles que se despliegan hacia el exterior, se consolida frente al modelo anterior, con más viales transversales. La propuesta apuesta por aprovechar caminos y calles existentes y articular una circunvalación en torno a la trama actual.
En el ámbito industrial, el documento corrige una previsión que no llegó a ejecutarse en las últimas dos décadas. El sector inicialmente previsto, separado del núcleo urbano, se sustituye por una zona más reducida al sur del municipio, vinculada a actividades ya existentes para facilitar el crecimiento de empresas con limitaciones dentro del casco urbano. Otro de los cambios destacados es la desclasificación de suelos urbanizables que no se han desarrollado en los últimos veinte años y que seguirán como suelo no urbanizable. Los redactores de la revisión del POUM argumentan que mantener grandes bolsas de suelo urbanizable puede acabar bloqueando la generación efectiva de vivienda, debido a la complejidad y el coste de los procesos de transformación.