Los purines más refinados: ganaderos inician pruebas para depurar el biogás de deyecciones de sus granjas hasta hacerlo equiparable al de origen fósil
Los ganaderos de Alcarràs Bioproductors inician pruebas para depurar el biogás de deyecciones de sus granjas hasta hacerlo equiparable al de origen fósil. Lo transportan en camiones a una planta que lo inyecta en la red de distribución mientras proyectan su propia tubería

El biogás depurado hasta obtener biometano se transporta comprimido en camiones hasta un punto de inyección en la red de gas. - R.R.
Alcarràs Bioproductors, la sociedad en la que participan unos 150 ganaderos de este municipio del Segrià y localidades vecinas para tratar los purines y el estiércol de sus granjas, ha hecho una rápida progresión tecnológica en apenas cuatro años. En 2022 estrenó sus primeras instalaciones para compostar deyecciones y producir a partir de ellas un abono orgánico de calidad. En 2024 construyó una planta de biogás para aprovechar el metano que libera esta materia en descomposición y usarlo como combustible para generar electricidad. Ahora ha dado un paso más allá: en lugar de quemar este gas, ha iniciado pruebas para depurarlo y convertirlo en biometano. Su capacidad calorífica es muy superior, equiparable al de origen fósil, y puede inyectarse en la red de distribución gasística para usos domésticos e industriales.
Ese es, precisamente, el destino del biometano que han empezado a producir en Alcarràs. Lo transportan embotellado, comprimido en camiones acondicionados para el transporte de gas, hasta una planta donde se inyecta en la red. Se trata de una solución temporal para obtener un beneficio inmediato de este nuevo producto que genera el complejo, mientras la sociedad inicia los primeros pasos para construir su propia conexión a las tuberías de distribución. Así lo explican responsables de Alcarràs Bioproductors, que calculan que obtener los permisos necesarios para hacerlo requerirá al menos tres años.
El proyecto que surgió para dar salida al excedente de deyecciones de granjas en Alcarràs y su entorno es ahora un centro de producción de fertilizantes orgánicos y de energía. El complejo que engloba la planta de compostaje y las instalaciones para obtener y depurar el biogás es el centro de un polígono de 14 hectáreas dedicado a acoger actividades económicas relacionadas con la bioeconomía. El esfuerzo de Alcarràs Bioproductors por innovar no ha pasado inadvertido: la semana pasada ganaron el Premi a la Innovació Tecnològica Agroalimentària (PITA) que otorga la Generalitat.