'Ceràmica Emocional' une arte, educación e inclusión a la escuela El Tallat de Sant Martí de Maldà
Proyecto con el Centre d’Art La Panera y l’Associació Alba

La propuesta se basa en la creación de una obra coral que tomará forma en un gran mural cerámico instalado en el patio de la escuela
La escuela El Tallat de Sant Martí de Maldà se ha convertido estos días en un gran taller creativo gracias al proyecto 'Ceràmica Emocional', una iniciativa impulsada por el Centre d'Art La Panera y la Associació Alba, con la participación del alumnado del centro, personas vinculadas a Alba y alumnos de la Escola d’Art Ondara de Tàrrega. El proyecto cuenta con el acompañamiento del artista visual Fernando Renes.
La propuesta se basa en la creación de una obra coral que tomará forma en un gran mural cerámico instalado en el patio de la escuela. Durante dos semanas, los participantes elaboran más de 2.000 baldosas pintadas individualmente, que, una vez unidas, configurarán la imagen de un almez, un árbol emblemático del centro y de su entorno. El proceso de trabajo es compartido y dinámico: mientras algunos participantes pintan las baldosas, otros se encargan de barnizarlas y prepararlas para su secado, generando una cadena colaborativa que refuerza el sentido de proyecto colectivo.
Más allá del resultado final, la iniciativa pone el foco en el proceso creativo compartido. A través del trabajo con el barro, las texturas y el dibujo, se genera un espacio de relación entre generaciones y colectivos diversos, fomentando la inclusión, el bienestar emocional y el vínculo con el territorio y la tradición ceramista de Verdú.

Mientras algunos participantes pintan las baldosas, otros se encargan de barnizarlas y prepararlas para su secado
Laura Ferrer, conectora comunitaria de la Associació Alba, destaca que el proyecto crea “un ambiente muy sereno donde las personas pueden participar desde el bienestar, pintar y crear”. También subraya el valor intergeneracional de la propuesta, que califica de “enriquecedor para todo el mundo”.
Por su parte, el artista Fernando Renes explica que el objetivo es “combinar diferentes grupos de personas y canalizar toda esta energía en una obra común”, remarcando la importancia de trabajar “sin filtros” de los niños y de las personas con especiales dificultades para favorecer una expresión más libre y auténtica.
Desde la escuela El Tallat, la directora, Gemma Ricart, valora muy positivamente la experiencia: Desde el primer momento oímos que el proyecto conectaba con nosotros y nuestro entorno. Nos ha ayudado a redescubrir el Vall del Corb con una mirada artística y a dar valor a su belleza”. Ricart también destaca que el alumnado “se ha hecho suyo el proyecto desde el primer instante”.

Es una iniciativa impulsada por el Centre d'Art La Panera y la Associació Alba, con la participación del alumnado del centro, personas vinculadas a Alba y alumnos de la Escola d’Art Ondara de Tàrrega
Por su parte, desde el Centre d'Art La Panera, Roser Sanjuan, enmarca la iniciativa dentro de la voluntad de conectar la programación artística con el territorio: “Nos interesa que lo que pasa dentro del centro de arte tenga correspondencia con el entorno y generar proyectos con los servicios territoriales y la comunidad educativa”.
El mural, que se instalará previsiblemente en octubre, se convertirá en una obra permanente en el patio de la escuela y un símbolo del trabajo colectivo, la creatividad compartida y el compromiso con la inclusión. El proyecto cuenta con el apoyo de la Generalitat de Catalunya y del Ministerio de Cultura, dentro del programa de Cultura y Educación.