Homenaje a las víctimas de la C-53 con celebración por la nueva rotonda
Vecinos y familiares participan en un emotivo acto de recuerdo en el punto negro de Castellserà

Soltaron globos en recuerdo de las víctimas en este punto negro de la C-53. - LAIA PEDRÓS
Decenas de personas se concentraron ayer en la nueva rotonda de la C-53 que da acceso a Castellserà e Ivars d’Urgell, conocida históricamente como el cruce de El Rellevo, para rendir homenaje a las víctimas de los accidentes de tráfico registrados en este punto negro y celebrar la culminación de una reivindicación histórica del territorio. El acto, cargado de emoción y simbolismo, sirvió para recordar a las seis personas que han perdido la vida en este cruce entre 1999 y 2023: Dori, Laia, Josep Maria, Igor, Andoni y Pau. En el centro de la rotonda se hizo una ofrenda floral a una placa de cerámica, obra de la artista Elisenda Franquet, con una inscripción que resume el espíritu de la lucha vecinal: “Som l’espurna que encén la flama. Som la revolta en un sol crit. Som l’arbre enmig de la tempesta. Som el coratge de seguir”. También se han plantado cuatro árboles financiados por los ayuntamientos de Castellserà, La Fuliola, Ivars d’Urgell y Penelles, como símbolo de memoria, vida y esperanza.
Durante el acto, organizado por la plataforma Som Rotondes C-53, se soltaron globos en memoria de las víctimas; se leyó el poema Un dia feliç, escrito por Laia, la víctima más joven de este punto negro, fallecida con tan solo 15 años, y se interpretó de forma conjunta la canción Som, de Obrint Pas, una de las favoritas de Pau, vecino de Castellserà de 28 años que perdió la vida en el último accidente mortal registrado en este cruce.
“Hoy cerramos un ciclo, aunque lamentablemente el precio que hemos pagado ha sido demasiado alto”, señaló Jaume Guasch, secretario de la plataforma Som Rotondes C-53. Desde finales de los años ochenta, vecinos y ayuntamientos reclamaban más seguridad en este punto negro de la C-53. La muerte de Dori en 1999 impulsó las primeras reivindicaciones, mientras que el accidente de 2003, en el que fallecieron Igor, Andoni y Pau, dio origen a la plataforma ciudadana que ha liderado las últimas movilizaciones. Guasch destacó que el acto de ayer tenía un doble significado: “Conmemoramos que la rotonda ya es una realidad y recordamos a todas las víctimas de accidentes en este punto y en cualquier otro lugar. También es un acto de agradecimiento a los vecinos y ayuntamientos que nos han apoyado”.
En este sentido, el acto combinó el recuerdo con el agradecimiento a todas las personas que han contribuido a la transformación del peligroso cruce en una rotonda. La plataforma advirtió que la lucha por la seguridad vial en la C-53 continúa. Ahora reclaman mejoras en los accesos de Penelles y Bellmunt d’Urgell.