VIOLENCIA
“Las víctimas denuncian más”
Los psicólogos afirman que los cambios en la legislación y una mayor concienciación social favorecen que menos agresiones queden impunes. Alertan de que hay jóvenes que no entienden que no puede haber relación sexual sin consentimiento

La Paeria de Lleida distribuyó unos coleteros con un sistema de seguridad en caso de agresión en la Festa Major. - AJUNTAMENT DE LLEIDA
El año pasado, en la demarcación de Lleida, fueron detenidas 118 personas por delitos de agresión sexual, se triplicaron las denuncias por violación y se superaron los 230 casos de delitos contra la libertad sexual. Este tipo de delincuencia ha ido al alza desde 2020 y en 2025 se incrementó un 14,4% con respecto a 2024.
El aumento de sentencias y denuncias por delitos sexuales es provocado por varios motivos sociales. Según Jordi Balada, psicólogo y agente de la Guardia Urbana de Lleida, hay un incremento de la conducta violenta que se observa en hurtos y peleas en las que además hay vulneraciones del derecho a la libertad sexual. También hay más concienciación social gracias a políticas de sensibilización o por los cambios legislativos que han dado más importancia al consentimiento expreso de las víctimas. La combinación de estos elementos ha reducido la tolerancia de las víctimas y ha impulsado este aumento de denuncias, que se registra en toda Catalunya.
En 2023, la ley del Código Penal que garantiza la libertad sexual se modificó y entró en vigencia una nueva regulación sobre los delitos sexuales que ofrece más protección a las víctimas. Uno de los principales cambios fue la unificación del abuso y la agresión sexual, la ley del “Solo sí es sí” que dio más peso al consentimiento. El cambio legislativo ha ampliado el margen de denuncias.
La sociedad también ha ganado sensibilización gracias a políticas de concienciación. La psicóloga Gemma Pou apunta que “hay más visibilización y ahora las víctimas denuncian más porque son capaces de identificar comportamientos que antes no se percibían”. La consecuencia de esta concienciación ha favorecido una mayor presencia del permiso y “saber poner nombre a lo que pasa”, señala Pou.
El apoyo institucional y la mayor seguridad para denunciar no significa que este problema esté solucionado. Los expertos coinciden en que hay colectivos que siguen sin entender que en una relacióbn sexual debe haber un consentimiento explícito, sobre todo en menores de edad con acceso prematuro a las redes sociales. Pou añade que entre jóvenes y adolescentes “aún se entiende que el hecho de no decir que ‘no’ quiere decir que ‘sí’” y que en muchos casos “suceden agresiones sin intención de hacer daño, sino porque no se piensa ni pregunta qué quiere el otro y eso provoca que el deseo pase por encima del consentimiento”.