ATLETISMO
Bernat Erta, eliminado del Mundial con el 4x400 mixto
Lograron la tercera mejor marca nacional de siempre, pero no fue suficiente

Bernat Erta, Pauila Sevilla, Julio Arenas y Blanca Hervás. - RFEA
El equipo español de relevo 4x400 metros mixto quedó eliminado en las series clasificatorias del Mundial de Tokio, a pesar de conseguir un registro de 3:12,57, que representa la tercera mejor marca española histórica en esta disciplina. El cuarteto formado por el leridano Bernat Erta, Paula Sevilla, Julio Arenas y Blanca Hervás finalizó inicialmente en quinta posición de la segunda serie, aunque posteriormente ascendió al cuarto puesto tras la descalificación del equipo keniano, resultado que igualmente resultó insuficiente para acceder a la final.
La serie clasificatoria presentaba un nivel extremadamente alto para el conjunto español, que debía enfrentarse a potencias como Países Bajos (vigentes campeones olímpicos), Bélgica y Polonia, habituales protagonistas en los relevos de larga distancia, además de otras selecciones con gran potencial como Francia, Australia y Kenia. Las opciones de clasificación pasaban por conseguir una de las tres primeras posiciones que otorgaban el pase directo, o bien superar el tiempo de corte provisional de 3:11,20 establecido por Italia en la serie anterior.
El sorteo no favoreció a los españoles, que debieron iniciar la carrera desde la calle 9, sin referencias visuales de sus rivales y con el intercambio del testigo en la posición más alejada. Bernat Erta comenzó con intensidad pero posiblemente acusó esta desventaja inicial.
Paula Sevilla, revelación estatal en 400 metros esta temporada, recibió el testigo y ejecutó una agresiva diagonal desde el exterior para posicionarse entre los tres primeros puestos durante gran parte de su relevo, aunque el esfuerzo le pasó factura en los metros finales. La atleta manchega entregó el testigo a Julio Arenas en una posición todavía competitiva dentro de la carrera, pero el segundo relevista masculino se vio superado por el representante keniano. Arenas completó su posta cediendo el testigo a Blanca Hervás en quinta posición. En el tramo final, Hervás se descolgó definitivamente de la lucha por los puestos de clasificación directa, cruzando la meta en un tiempo de 3:12,57.
Tras la posterior descalificación del equipo keniano, España ascendió al noveno puesto en la clasificación general de las series, quedándose a medio segundo del acceso a la final que se decidió con el récord asiático logrado por Japón. Las potencias europeas y los campeones olímpicos neerlandeses confirmaron su superioridad.