FÚTBOL
El Lleida paga caro un mal inicio
Tres goles antes de la media hora de partido hunden a los leridanos en Vilanova y lo devuelven al descenso. Los de Cortés mejoraron sus prestaciones tras el descanso con un gol de Aleix León

Aleix León lideró el ataque tras el descanso con un gol. - ÀLEX SAMPER
La primera victoria fuera de casa del Lleida tendrá que seguir esperando. El conjunto de Jordi Cortés ni siquiera la rozó ayer, cuando cayó por 3-1 en el campo del CF Vilanova, la gran revelación del grupo. El recién ascendido, instalado en puestos de play off y mostrando un fútbol sólido y eficaz, confirmó su buen momento y puso fin a la racha de cuatro partidos sin perder del equipo leridano, que regresa a la zona de descenso, aunque con un partido pendiente que disputará el próximo miércoles ante el Vilassar de Mar.
Desde un inicio, los leridanos –ayer de burdeos– se vieron superados por un rival que firmó una puesta en escena sobresaliente durante la primera media hora, tiempo suficiente para dejar el partido prácticamente resuelto y enlazar su décima jornada consecutiva sin conocer la derrota, confirmando su gran momento de forma. El 3-0 que reflejaba el marcador al minuto 30 era tan claro como justo.
El partido empezó con un Vilanova que fue protagonista de la posesión y se adelantó rápidamente. En un primer centro desde la banda izquierda, la defensa del Lleida no fue nada expeditiva y Viladegut no acertó en el despeje. Ante la indecisión por cómo sacar el balón, acabó tomando la peor decisión: dejarlo muerto en la frontal del área, algo que no perdonó Celma, que lo controló y, gracias a que el propio Viladegut desvió el disparo, se coló en la portería de Satoca para marcar el 1-0.
Los del Garraf se mostraron muy superiores en los primeros compases y no tardaron en plasmarlo de nuevo. Bocardo remató un balón puesto desde la derecha por Grima para doblar la diferencia a los veinte minutos (2-0). El delantero Joan Torrents, reciente fichaje de los vilanovenses, puso la puntilla con el tercer gol con un remate de cabeza, totalmente solo entre los centrales, al palo cambiado de Satoca, que poco pudo hacer (3-0).
Con tres tantos en contra la cosa podría haber sido aún peor, ya que Bocardo se inventó una chilena en el añadido que se perdió a centímetros del palo, poco después de que Zourdine se topara precisamente con el poste en un tiro cruzado.
La segunda mitad presentó una cuádruple sustitución, con un Cortés que dio entrada a Marc García, Putxi, Revert y León, que fue el mejor del equipo en los siguientes 45 minutos. Los leridanos mejoraron sus prestaciones con una presión en un bloque medio mejor coordinada. En el minuto 63, Torrents estuvo a punto de firmar su segundo tanto tras una doble oportunidad que acabó con un remate al palo. Poco después, en el 70, llegó el único motivo para la esperanza del Lleida. Aleix León culminó un rápido contraataque con una brillante acción individual, recortando a su defensor y enviando un potente disparo a la escuadra para recortar distancias y establecer el 3-1 final.