HOCKEY
Victoria crucial
El Alpicat cierra la primera vuelta ganando el primer partido de la temporada tras remontar un 0-2. Se sitúa a un punto de la zona de permanencia

La plantilla del Alpicat festeja la primera victoria del curso con su afición. - ANIOL MORAL
El Alpicat logró ayer su primera victoria de la temporada después de tumbar al Bigues i Riells por 3-2, después de remontar un 0-2 con el que arrancó el segundo tiempo. Un triunfo de vital importancia para las jugadoras que entrena Mats Zilken, que ahora se sitúan a solo un punto de la zona de permanencia que marca Las Rozas, que ayer cayó ampliamente goleado en Vila-sana (ver desglose). Después de dos empates ante rivales directos (Mieres y Las Rozas), el Alpicat estaba obligado a sumar ayer la primera victoria para engancharse a la lucha por la salvación, y no falló, aunque tuvo que sufrir hasta el pitido final.
Las locales tuvieron que remar a contracorriente ya desde el inicio, dado que Anglàs aprovechó la primera ocasión clara para batir a Candal, que diez minutos después salvaba a su equipo de encajar el segundo. A partir de ahí el Alpicat subió líneas y encerró a su rival, gozando de tres clarísimas ocasiones antes del descanso. Dos de ellas se estrellaron en los palos, en sendos lanzamientos de Arantxa González y Lourdes Lampasona. La argentina fue protagonista en el último minuto de la primera mitad al forzar un penalti que Pati Miret, que ha regresado después de retirarse, no logró transformar.
De regreso de los vestuarios, jarro de agua fría con el segundo tanto barcelonés a los 50 segundos, obra de nuevo de Anglàs. Pero el Alpicat reaccionó de inmediato y Santo, diez segundos más tarde, recortaba distancias en una jugada de habilidad. Poco después, el palo se alió esta vez con las leridanas y evitó el tanto de Borràs, pero el Alpicat estaba lanzado y Lampasona firmaba en el 29 el empate en jugada personal. Dos minutos más tarde caía la décima falta del Bigues, y esta vez Miret no desaprovechaba la directa y situaba por primera vez a su equipo por delante.
Quedaban casi 20 minutos de partido, pero el Alpicat supo resistir gracias a la actuación de Candal y a los palos, para sumar un triunfo vital que le permite avivar el sueño de la permanencia.