BALONCESTO
Batemon y poco más
Un Hiopos Lleida errático y muy irregular sucumbe ante un Manresa letal en el triple. Faltó juego colectivo y el estadounidense fue el único apoyo

Oriol Paulí intenta una penetración ante su excompañero Pierre Oriola. - ACB PHOTO/POL PUERTAS
El Hiopos Lleida dejó ayer al descubierto todas las carencias como equipo en un partido que nunca logró controlar y en el que prácticamente siempre fue a remolque de un Manresa pletórico en el lanzamiento, sobre todo de tres puntos, y que fue, sin lugar a dudas, merecedor de una victoria (90-99) que le permite empatar con los leridanos en la tabla.
Los de Gerard Encuentra, aunque comenzaron mejor que otras veces, tuvieron muchos altibajos y pese a algunos brotes de rabia que les metieron un par de veces en la batalla, acabaron sucumbiendo fruto de su irregularidad y falta de solidez atrás, y con un ataque atascado en el que más que nunca faltó la figura de un base generador. Solo Batemon dio el callo –junto a Ejim en la segunda mitad– e impidió que el duelo quedara finiquitado al descanso. Una vez más quedó patente la ‘Batemondependencia’ que tiene el equipo, que ayer adoleció, y mucho, del juego colectivo que no hace mucho le permitió asaltar pistas como las del Tenerife y Gran Canaria.
El 5-0 de salida invitaba al optimismo, pero fue un mero espejismo de lo que vendría a ser el partido. El Hiopos Lleida entró un poco aletargado y prueba de ello es que sus jugadores ni se enteraron de que los árbitros habían pitado una falta a su favor al poco de rodar el balón. Cada ataque costaba un mundo y la solución casi siempre era la misma: balón a Batemon. El estadounidense fue el que sujetó al equipo, que fue prácticamente a remolque de un Manresa descomunal desde más allá de la línea de 6,75.
Los del Bages cerraron el primer cuarto sin anotar una sola canasta de dos puntos (lanzaron solo tres veces), pero su acierto en el triple fue letal, con un 7 de 11 que les permitió mandar casi siempre en el marcador. Batemon era siempre el antídoto. Sus 11 tantos impidieron que la brecha se hiciera más grande ya de inicio. El Hiopos mandó hasta el ecuador del primer cuarto, llegando a dominar por cinco puntos (13-8), pero a partir de ahí los triples manresanos liquidaron la renta para cerrar el parcial con seis arriba (19-25).
El segundo no empezó mejor, todo lo contrario. Dos tiros libres de Ubal, forzando además la segunda falta de un Diagne –el único cinco ‘sano’ que volvía a tener ayer Encuentra– de nuevo perdido y como si el partido no fuera con él, elevaron la renta (19-27). Al Hiopos no le salía nada, errando canastas bajo el aro muy claras y bandejas que ya se cantaban, pero que las escupía el aro. Todo lo contrario que un Manresa que parecía tocado por una varita cuando sus jugadores armaban el brazo desde los 6,75.
Tras el 25-34 (m.14), con el octavo triple de doce intentos, cinco puntos seguidos de Batemon y Ejim obligaron a Ocampo a parar el encuentro (30-34). El mazazo de vuelta fue considerablel: triple de Steinbergs, más tiro adicional, y triple de Olinde, es decir, 7-0 en apenas un minuto y máxima renta manresana de 11 tantos (30-41), que fue de doce (35-47) a los pocos segundos con otra canasta de Steinbergs desde más allá de los 6,75. Encuentra tuvo que pararlo porque se le iba el partido. Logró frenar la sangría y situarse ocho abajo (43-51), pero se fue a los vestuarios recibiendo otro golpe moral. Y es que faltando poco más de un segundo, Bassas fue el más listo y se generó un triple que dejaba un 43-54 en el intermedio.
Mucho tenía que cambiar el Hiopos si quería batallar por la novena victoria del curso. La bronca del descanso, si la hubo, surtió efecto, porque la salida del equipo fue muy distinta. Un parcial de 7-0, con dos robos de balón y cinco puntos de Ejim y dos de Batemon en apenas un minuto situaron la desventaja en cuatro tantos (50-54). Con 54-58, dos acciones arbitrales más que discutibles: una falta de Walden sobre Olinde del todo inexistente y otra del base de Florida sobre Reyes, que lanzaba de tres, dieron aire al Manresa que, liderado por Ubal, recuperó los nueve puntos de renta (56-65).
Encuentra paró el partido y su equipo volvió a protagonizar otro arreón que le situó a solo tres (70-73), con especial protagonismo para Ejim y Sanz. Pero cuando parecía que la remontada era posible, un parcial final de 0-4 cerró el tercer periodo siete abajo (70-77). Una pérdida de balón por cometer campo atrás en la primera jugada del último asalto y una canasta de Akobundu (70-79) obligó de nuevo a Encuentra a pedir tiempo. Solo habían pasado 56 segundos. El Hiopos aún intentó reengancharse por enésima vez al partido, pero cinco puntos seguidos de Brooks, otro que se sumaba a la fiesta triplista, situaron la renta en 12 puntos (74-86). Encuentra paró de nuevo el partido, pero ya no hubo reacción y el Hiopos se queda ahora con cuatro triunfos por encima del descenso.