El caos impera en la vuelta de Rodalies y se extiende a toda la alta velocidad
El Avant que iba a salir de Lleida hacia Barcelona a las 7.25 lo hizo 90 minutos tarde

Colas en Tàrrega para subir a un bus con un tren parado al fondo por la caída del centro de control de Adif. - JORDI ECHEVARRIA
Los trenes de Rodalies volvieron a circular ayer por toda Catalunya con la normalidad habitual, es decir, con retrasos, incidencias y transportes alternativos. En Lleida, las líneas de Manresa y de la costa cubrieron parte del trayecto en bus, mientras que el nuevo Avant que salía a las 7.25 horas hacia Barcelona lo hizo con 90 minutos de retraso.
Tras una semana sin apenas servicios y con protestas e inspecciones de vía, los trenes de Rodalies volvieron ayer a circular por toda Catalunya con las ya habituales incidencias, retrasos y transportes alternativos para desesperación de sus usuarios. Una vuelta a la “normalidad” que en el caso de Lleida se vivió con demoras de entre 20 y 50 minutos y con transporte por carretera en las líneas de Manresa (RL4) y de la costa (R13 y R14) a partir de Cervera y Vinaixa, respectivamente. Por otro lado, la red de alta velocidad también sufrió demoras de hasta cerca de dos horas al detectarse una rotura en la vía entre Madrid y Barcelona a la altura de L'Espluga de Francolí que obligó a reducir la velocidad a 80 kilómetros por hora en ese tramo, que se sumó a las limitaciones que ya hay entre Calatayud y Guadalajara. Paralelamente, las nuevas frecuencias Avant entre Lleida y Barcelona tuvieron un estreno para el olvido, ya que el tren que iba a salir a las 7.25 horas de Lleida lo hizo con 90 minutos de retraso y con una ocupación del 3%, apenas una docena de viajeros. En definitiva, una nueva jornada caótica en Rodalies que se “contagió” a otros servicios ferroviarios.
El día ya se presentaba complicado desde primera hora, ya que la Generalitat anunció dos veces entre las 6 y las 8 de la mañana que suspendía el servicio de Rodalies debido a una incidencia en el centro de tráfico centralizado de Adif. Finalmente, hacia las 8.00 se restableció la circulación y los retrasos se fueron sucediendo. En la estación de tren de Tàrrega se vivieron escenas de sorpresa, desesperación y resignación. Muchos pasajeros decidieron ir a la estación de autobuses para evitar llegar tarde o lo menos tarde posible, y los vehículos iban mucho más llenos de lo habitual. Los teléfonos de los usuarios no paraban, buscando información o llamando a familiares, visiblemente enfadados por la falta de comunicación. A modo de ejemplo, el tren procedente de Lleida (6.20h), que debía llegar a Tàrrega a las 7.00h, lo hizo una hora más tarde, a las 8,00. El tren procedente de Terrassa (5.20h), que tenía que llegar a las 7.01h, llegó a las 7.27h, y justo cuando los pasajeros habían subido, se anunció por segunda vez la suspensión del servicio. Se abrieron las puertas y la mayoría de pasajeros salió corriendo hacia la estación de autobuses. El convoy reanudó la marcha sobre las 8.03 horas con destino a Lleida.
En Cervera, los pocos usuarios que se acercaron a la estación lo hicieron sin saber a qué hora pasaría su tren. Entre los que en principio acudieron, algunos, al ver que no había nadie más en el andén, fueron a la estación de autobuses para probar suerte y poder llegar a su destino. El convoy con destino a Lleida que debía salir a las 9.12 llegó con 20 minutos de retraso y provocó cierto desconcierto, cruzándose aquellos que querían ir a la capital del Segrià y los que tenían que bajar para seguir su trayecto en dirección a Manresa y Barcelona en autobús. Renfe habilitó un minibús que hizo parada en todas las estaciones de la línea RL4, mientras que otro autobús lo hizo solo en Manresa y Terrassa, desde donde se enlazaba con Barcelona.
En cuanto los cuatro nuevos Avant hacia Barcelona que ayer se estrenaron, el de las 7.25 no salió de Lleida-Pirineus hasta las 8.50 horas. Renfe atribuyó este retraso a “la rotación de los trenes”. La compañía puso en marcha esta frecuencia en ambos sentidos y otra a las 16.45 para paliar los problemas de movilidad de Barcelona. El de la tarde circuló sin incidencias.