La cultura mueve a más de un millón de turistas
La preferencia por este tipo de turismo va al alza y el visitante es de renta media y alta. Románico, Seu Vella o museos, además de fiestas populares, lo más buscado

El castillo de Les Pallargues, uno de los más visitados de la ruta dels Castells del Sió, con varios grupos ayer. - JORDI BONILLA
El turismo cultural atrae en las comarcas de Lleida cada año a unos 1.373.000 visitantes, según datos facilitados por el patronato de Turismo de la Diputación coincidiendo con el Año del Turismo Cultural. Esta cifra incluye todos los visitantes que consumen cultura en Ponent y el Pirineo, independientemente de su origen y de si pernoctan en algún establecimiento local. Son más de un millón de clientes que se han consolidado en los últimos años en paralelo al creciente reconocimiento del patrimonio cultural y festivo, especialmente por parte de la Unesco, que ya incluye en su listado de bienes hasta seis puntales de la cultura en Lleida: desde las pinturas rupestres de la Roca dels Moros de El Cogul, dentro del conjunto de las pinturas del arco mediterráneo; al románico de La Vall de Boí; las fiestas del fuego del Pirineo; las construcciones de piedra seca; los raiers de La Pobla de Segur y de Coll de Nargó y el toque manual de campanas.
Todo ello, a la espera de la evolución de la candidatura de la catedral de La Seu d’Urgell, a Seu Vella de Lleida y los Vestits de Paper de Mollerussa, que aguardan su propio reconocimiento.
La cifra se asemeja a la del conjunto de turistas que visitan y pernoctan en las comarcas de Lleida a lo largo del año, que en 2025 alcanzaron la cifra récord de 1.383.791 visitantes y 3.357.193 pernoctaciones.
Las nueve iglesias del románico de La Vall de Boí, declaradas Patrimonio Mundial de la Unesco hace poco más de 25 años, son una pieza clave para entender la elevada demanda de turismo cultural en Lleida, ya que cada año reciben entre 120.000 y 150.000 visitas, unas 400 al día, lo que repercute en la economía local. La Seu Vella de Lleida recibe a entre 70.000 y 90.000 turistas y los descensos fallaires (concentrados en apenas dos semanas con la llegada del verano), más de 20.000.
Además de los seis elementos reconocidos por la Unesco, la oferta turística cultural en Lleida se completa con una larga lista de fiestas (Aplec del Caragol, Passió de Cervera o Carnaval de Solsona; Pessebre de Sant Guim o Mercat Romà de Guissona); eventos como Musiquem, Animac o Titelles; caminos de peregrinaje (Sant Jaume y Camí Ignasià) y museos y colecciones (18 y 70, respectivamente). La Ruta dels Castells, el monasterio de Vallbona, el barroco del Solsonès o el modernismo de la Segarra complementan esta parte de la oferta, a la que cabría sumar la variante de turismo industrial (Casa Canal de Mollerussa o el Museu de la Sal de Gerri) o agrario.
1.000 euros de gasto
El ministerio de Cultura estima que más de 38 millones de viajes efectuados en el Estado español en 2024 fueron movilizados por la cultura y comportaron un gasto total asociado de más de 38.400 millones de euros, lo que implica un desembolso de unos 1.000 euros por viaje.
Para el director del patronato de Turismo, Juli Alegre, tanto el patrimonio cultural como las fiestas populares “forman parte del ADN de Lleida y mueven a mucha gente. La cultura es nuestra expresión más genuina”, remarcó. Alegre añadió entre “los activos” de este tipo de oferta en Lleida eventos como el Esbaiola’t, el Gar Gar o Dansàneu y recordó que fiestas como el Ranxo de Ponts aguardan también un reconocimiento.