La oferta turística de Lleida se estanca frente al auge de los HUTs, ahora frenado
Hoteles y campings se mantienen, con 422 y 64
Lleida no es lugar para el turismo de masas. Sin embargo, el número de personas que viajan cada año a las comarcas de Ponent y el Pirineo ha crecido sin excesos pero sin freno, especialmente, en los años de pandemia, en los que la naturaleza se antojaba un refugio seguro. El número de turistas que pernoctan ronda los 1,4 millones cada año. En cambio, el número de establecimientos apenas se ha movido en la última década.
En el caso de los hoteles, el sector cerró 2025 con 422 establecimientos y 19.675 plazas, solo 12 establecimientos y 300 plazas más que en 2018, según datos aportados por el patronato de Turismo. El número de campings prácticamente se mantiene, con 64, dos más que en 2018, y las mismas 22.000 plazas. Las casas de turismo rural han experimentado un mayor crecimiento, del 10%, al pasar de 652 a 716 (de 4.707 a 5.434 plazas), mientras que los apartamentos turísticos han pasado de 29 a 33; los albergues han bajado, de 41 a 36; los refugios se mantienen en 66 y las casas de colonias se sitúan en 29, una menos que en 2018. Hay 5 granjas escuela (1 menos) y 7 campamentos juveniles (1 más).
Sin embargo, en estos 7 años la suma de establecimientos ha crecido en un 80% y las plazas, en un 30%. Y la causa radica principalmente en las viviendas de uso turístico (de 2.124 a 4.663); los hogares compartidos (de cero a 46) y las áreas para autocaravanas, con un total de 57. La normativa frena ahora la proliferación de HUTs.