TRIBUNALES
Juzgado por violar a una chica con discapacidad en la canalización
La víctima asegura que el acusado la forzó a mantener relaciones, y él dice que fueron consentidas. La Fiscalía solicita 10 años de prisión por agresión sexual

El acusado, ayer durante el juicio en la Audiencia de Lleida, respondiendo a las preguntas de la fiscal. - A. GUERRERO
Una joven con discapacidad intelectual declaró ayer en la Audiencia de Lleida que un chico que había sido su pareja la forzó sexualmente el 26 de noviembre de 2022 bajo un puente en la canalización del río Segre. En cambio, el acusado, que se enfrenta a una petición de 10 años de cárcel, afirmó que la relación sexual fue consentida. Según la declaración de la víctima, la mañana en la que ocurrieron los hechos ambos coincidieron en el Eix Comercial de Lleida. “Yo estaba sola cuando él se me acercó y me cogió de la mano para llevarme con él”, recordó la joven, que declaró protegida por una mampara y aseguró que el presunto agresor la condujo hasta el río. “Tenía miedo, pensaba que me podría hacer daño”, añadió. “Intenté escapar, pero no pude, él estaba encima de mí y no quise decir nada por miedo”. Por su parte, el acusado afirmó que hubo consentimiento durante toda la relación y que la vio “contenta” en todo momento. Posteriormente, el presunto agresor abandonó el lugar de los hechos, dejando sola a la víctima, quien regresó al Eix. Allí, encontró a una patrulla de los Mossos d’Esquadra, que activó el protocolo de Agresión Sexual después de que ella les relatara lo sucedido. “Nos impactó mucho lo que nos contaba la chica”, declaró uno de los agentes que la atendieron ese día. “Se nos acercó desorientada, nerviosa y con una actitud que nos preocupó”, afirmó el policía, y añadió: “pudimos ver que su atuendo estaba sucio y con manchas de humedad”.
La Fiscalía considera que hubo “violencia desde que el acusado se la lleva del brazo hasta que se produce la agresión y él se coloca encima de ella”, cosa que le habría impedido a ella escapar. Defiende que “no hubo consentimiento expreso ni tácito”.
La víctima y el acusado, que también tiene una discapacidad leve, se conocieron en un Centre Residencial d’Acció Educativa (CRAE) donde están prohibidas las relaciones sentimentales entre usuarios. Sin embargo, ambos relataron durante la vista que, fuera de las instalaciones, habían mantenido relaciones sexuales puntualmente. No obstante, durante el juicio, la joven declaró que “las otras relaciones sexuales que habíamos tenido no habían sido así”.
“Extremadamente vulnerable y sin capacidad para fabular”
Un equipo de psicólogos del departamento de Justicia expuso que la víctima es una persona “extremadamente vulnerable” debido a su discapacidad y a la impregnación de medicamentos, que disminuyen su rendimiento y atenúan su razonamiento. Los profesionales subrayaron que la joven concibe el riesgo y las consecuencias de sus actos “de manera limitada”. Asimismo, sostienen que, si bien la víctima “tiene capacidad para mentir puntualmente, no puede fabular ni mantener con tanta exactitud una mentira en el tiempo”, validando así la versión de la denunciante. Paralelamente, la joven tiene problemas de conducta con cuestiones de índole sexual, según aseguró una educadora social que la había atendido el CRAE en el pasado. “Su entendimiento del consentimiento y la percepción de sus necesidades se ven alteradas y necesita estrategias para acompañar sus impulsos”, explicó.