TRIBUNALES
Suspenden 3 años de prisión a un pederasta que abusó de su hija, la maltrataba, se exhibía sexualmente y tenía porno infantil
En un juicio por conformidad en la Audiencia, a cambio de cumplir varias condiciones durante un lustro

El acusado, ayer en el banquillo de la Audiencia de Lleida. - A. GUERRERO
La Audiencia de Lleida condenó ayer in voce en un juicio de conformidad a un hombre a tres años y nueve meses de prisión y a otros cinco de libertad vigilada por abusar de su hija menor de edad, exhibirse sexualmente ante ella, poseer pornografía infantil y maltratarla. Sin embargo, la pena del pederasta quedó suspendida durante un período de cinco años condicionado a que no vuelva a delinquir durante este plazo, pague una multa 1.638 euros, indemnice a la víctima con 6.000 euros y supere un programa formativo de educación sexual. Los hechos ocurrieron en Balaguer. La víctima denunció a su padre en 2021 y afirmó que los hechos venían produciéndose desde 2012, cuando solo tenía ocho años.
La vista oral por conformidad en la Audiencia se celebró después de que la Fiscalía –que inicialmente solicitaba una condena de siete años y medio de cárcel y otros 15 de libertad vigilada–, la acusación particular y la defensa alcanzaran a un acuerdo. El juicio estaba señalado para las 9.30 horas y acabó haciéndose a las 11.15. Al acusado le aplicaron las circunstancias atenuantes de reparación del daño –ayer mismo abonó 800 euros de los 6.000 para resarcir a la víctima– y de un trastorno mental que se considera que afectaba a su capacidad volitiva.
De esta forma, se considera probado que el acusado hizo tocamientos a su hija, se exhibía ante ella con actos de carácter sexual, tenía en distintos dispositivos, videos e imágenes de pornografía infantil y en una ocasión, con motivo de una discusión, la agarró del cuello y la empujó contra una pared.
Concretamente, por un delito continuado de abuso sexual a menor de 16 años fue condenado a dos años de cárcel, a cinco de libertad vigilada, a seis sin poder trabajar con menores y a una prohibición de aproximación de 500 metros y comunicación con la víctima durante cuatro años. Por el delito de tenencia de pornografía infantil se le impuso seis meses de cárcel. Por un delito de exhibicionismo fue condenado a seis meses de prisión, seis años sin poder tener actividades con menores y una orden de alejamiento de la víctima de otros cuatro años. Finalmente, por un delito de maltrato en el ámbito familiar, aceptó nueve meses de cárcel, dos de alejamiento y dos sin tenencia de armas. También una indemnización de 6.000 euros.